MIS ARTÍCULOS PUBLICADOS

Todos mis trabajos para las colecciones de Superman (y relacionadas) de Planeta DeAgostini y ECC Ediciones, que cada mes actualizaré con los nuevos artículos que aparezcan publicados. Puedes usar el buscador del blog para localizar las entradas por el título del cómic en el que se publicó.También encontrarás aquí mis artículos realizados para otras publicaciones impresas como Dolmen, Cinemacomics, Bats... Y, por supuesto, para estar al día de todo sobre Superman, no te olvides de visitar mi página principal: www.supermanjaviolivares.net.

15 de diciembre de 2010

SUPERMAN VOL. 2 NÚM. 44

Textos publicados en Superman Vol. 2 núm. 44 (Diciembre 2010).

ANTERIORMENTE

Con la llegada de Brainiac, ha comenzado la última batalla de Nuevo Krypton por su supervivencia. Una batalla en la que incluso algunos miembros de la Legión de Superhéroes han tomado parte activa para impedir que se destruya el futuro si Superman muere en combate. Por su parte, Kal-El ha “desertado” del ejército kryptoniano para volver a lucir su traje, enfrentándose a Zod por lanzar ataques contra la nave de Brainiac incluso aunque costaran vidas kryptonianas. Así, el Hombre del Mañana ha logrado penetrar por su cuenta en la infranqueable nave-calavera. Zod, sin Superman alrededor, ha mandado detener a Mon-El y a la Legión, mientras que el Hombre de Acero descubre con estupor que Brainiac se ha traído un amigo a la fiesta: ¡Lex Luthor!

ARTÍCULO

Y TODO POR UNA MALDITA MARIPOSA

El efecto mariposa, conocido exponente de la teoría matemática del caos, se resume en que “una mariposa batiendo sus alas en una parte del mundo puede provocar una tormenta en la otra parte”. Este aparentemente sencillo enunciado viene a tratar de explicar la imposibilidad de predecir todas las variables que pueden alterar el resultado de un hecho, incluso aunque conozcamos perfectamente sus condiciones iniciales. Así, por ejemplo, podríamos dejar rodar una esfera sobre una pendiente y predecir cómo caería, pero minúsculas imperfecciones en su superficie o en la del suelo podrían dar como resultado una trayectoria completamente diferente en cada experimento. En lenguaje para legos: resulta poco menos que imposible afirmar con exactitud cómo va a comportarse un sistema complejo formado por diferentes variables. La más mínima acción puede tener consecuencias totalmente inesperadas y caóticas, desatando esa proverbial tormenta al otro lado del mundo en el que la mariposa aleteó.
Hace alrededor de dos años, concretamente en el número 26 de Superman de Planeta DeAgostini, una mariposa batió sus alas de forma despreocupada. Comenzaba la saga de Brainiac y, aunque en aquel momento aún no lo sabíamos, aquella historia -en la que el enemigo clásico de Superman era reinventado y reintroducido en la continuidad actual por Geoff Johns y Gary Frank- ya había sido concebida como la simiente de una auténtica cadena de eventos que irían in crescendo hasta germinar en una de las tramas de Superman más complejas y ramificadas que se recuerdan. El regreso del coluano en aquel número 26 trajo de vuelta terrores olvidados y abrió viejas heridas. Ahora, 18 números después durante los cuales la historia ha adquirido proporciones épicas y un ritmo apasionante -y de nuevo con el retorno de Brainiac en una suerte de apocalíptica segunda venida-, el argumento se aproxima a un final que será largamente recordado. Suenan apropiadas para la ocasión las palabras del general Máximo (Russell Crowe en Gladiator, de Ridley Scott): “lo que hacemos en la vida, tiene su eco en la eternidad”… y el eco de esta etapa en la que llevamos tantos meses inmersos resonará como un trueno en el universo DC.
En los próximos meses, terminará la epopeya que vienen protagonizando Superman, Zod, Mon-El, Nightwing y Flamebird, el General Lane y su oscuro Proyecto 7734, Supergirl, Alura y, en definitiva, todos los habitantes de la Tierra y Nuevo Krypton. Quedan por resolver muchas cuestiones que se irán descifrando en estas páginas, mientras que los héroes lucharán no solo por sus vidas y por la supervivencia de sus mundos, sino que en la batalla –no perdáis detalle sobre esto– estará en juego la existencia del futuro tal y como lo conocemos, en un claro ejemplo de lo que es un imparable efecto mariposa. ¿Lo sientes? El aire ya huele a tormenta…

Javier Olivares Tolosa

5 de diciembre de 2010

SUPERGIRL TPB VOL. 3: UNA MUERTE EN LA FAMILIA

Textos publicados en el volumen recopilatorio Supergirl: una muerte en la familia (Diciembre 2010).

ANTERIORMENTE

Supergirl, Nightwing y Thara se unieron para capturar a Reactrón y llevarlo ante la justicia de Nuevo Krypton por el asesinato de Zor-El. Para ello, vivieron una verdadera odisea huyendo del Escuadrón-K y luchando contra el Proyecto 7734, siendo acusados falsamente de destruir el suministro de agua de la ciudad. Al final, cuando Reactrón estaba a punto de acabar con ellos, Thara se transformó en la criatura mística Flamebird y lo derrotó. Fue entonces cuando Kara se reconcilió con Thara (a quien aún culpaba por haber dejado morir a Zor-El mientras era jefa de seguridad) y llevó a Reactrón a Nuevo Krypton, donde Alura simuló la muerte del criminal para mantenerlo encerrado y que fuera torturado en secreto por el comandante Gor.

ARTÍCULO PÁGS. 90-91

UNA INVITADA REALMENTE "SÚPER"

La próxima historia quizá os sorprenda. Primeramente, por su cortísima extensión: apenas seis páginas. También por el estilo limpio y desenfadado del dibujo de Cliff Chiang, rematado a la perfección por el coloreado de Dave McCaig. Pero tal vez también os coja desprevenidos por su tono emocional. Se trata de un relato muy breve, como el epílogo a un final que no es sino un punto y seguido. En él, aprovechando el contexto de un programa televisivo, dos conocidos periodistas del universo de Superman debatirán sobre la joven Supergirl. Defendiéndola, Ron Troupe. Criticándola, cómo no, Cat Grant. Y prestando su opinión experta, un profesor de Antropología que explicará lo que se conoce como el “viaje del héroe”. Tan solo seis páginas en las que habrá muy poca acción y muchos sentimientos, para plantearnos si Supergirl, realmente, tiene cabida en el mundo que ahora es su hogar. Cuánto y cómo influyen sus aciertos y errores de adolescente, para bien o para mal, en las personas que la tienen como un ejemplo a seguir. Sin duda un interesante paréntesis entre aventura y aventura.
Pero esta historia tiene un valor añadido. Está coescrita por Helen Slater, la actriz que, en los ochenta, protagonizó la única película realizada hasta la fecha sobre el personaje de Supergirl. Con motivo del número 50 de la colección Supergirl, DC Comics le pidió a Helen que escribiera una historia para incluirla en tan histórico número, que coincide también prácticamente con el 50 aniversario de la aparición del personaje (que data de Mayo de 1959, con guión de Otto Binder, dibujo de Al Plastino y legendaria portada de Curt Swan). La actriz solicitó la colaboración de su amigo y escritor Jake Black, y juntos dieron a luz a la criatura que estás a punto de leer. “Creo que solo había leído un cómic antes de rodar Supergirl –comenta Helen sobre su participación en el guión de este relato–, pero con los años la gente me ha ido regalando algunos y me he familiarizado más con la historia. Me gusta esta idea de que ella continúe cometiendo errores como una adolescente y que siga metiéndose en líos.” Todo un lujo para los fans de la Chica de Acero el poder contar como guionista invitada con la única actriz que la ha representado en carne y hueso en la gran pantalla.
A decir verdad, la historia de cómo Helen Slater llegó a ser Supergirl y su posterior vinculación al mundo de Superman está llena de curiosidades. Helen se presentó a la audición para el papel a los 18 años, mientras que se tomaba un período sabático después de graduarse en el instituto. Fue la primera de la larga cola de aspirantes en realizar las pruebas, ataviada con una capa y una falda rojas que le habían hecho en casa. Helen todavía sonríe al recordar aquel momento: “No creo que nadie más se hiciera un traje artesanal, así que puede que les impresionara…”
Y vaya si les impresionó. Desde el principio, no hubo otra opción que no fuera ella. Una vez conseguido el papel, Helen comenzó a prepararse físicamente para desempeñarlo: “Entrené durante unos tres meses, con una dieta alta en proteínas, levantando pesas, corriendo, nadando y aprendiendo a moverme en los cables que me sujetaban al volar.” Queda en el recuerdo de todos los aficionados la bellísima escena en la que Supergirl, recién llegada a la Tierra, descubre maravillada sus nuevos poderes y realiza una preciosa danza aérea. Con asombrosa gracilidad y soltura de movimientos, y con la adecuadísima partitura de Jerry Goldsmith como acompañamiento, la secuencia del etéreo ballet de Supergirl es lo mejor de la película. Una película que, pese al buen hacer de su joven protagonista, adoleció de un guión infantil, de un diseño de producción bastante cuestionable -incluso para la época- y de unos secundarios poco acertados. Sin olvidarnos de algunos absurdos errores de continuidad con respecto a las anteriores películas de Superman (por ejemplo, la compañera de habitación de Supergirl en la residencia estudiantil es Lucy Lane, hermana de Lois, aunque en Superman: The Movie, Lois aseguraba que su hermana tenía “tres niños, dos gatos y una hipoteca”). Así pues, Supergirl no fue un éxito arrollador como hubiera debido ser y la joven Helen vivió una época de cierto rechazo hacia su papel, aunque quedó para la posteridad como la primera incursión –y hasta el momento única– de Kara Zor-El en el celuloide.
Con el paso de los años, la actriz ha ido superando la desazón de su agridulce protagonismo en aquel fallido film. Pero como decíamos antes, Helen ha continuado indirectamente en contacto con el universo de Superman. Entre sus muchos papeles cinematográficos y televisivos, en 1992 participó en un episodio de la telecomedia americana Seinfeld, protagonizada por el cómico Jerry Seinfeld, quien es un reconocido fan de Superman. Y hace apenas un par de años, demostrando que ya no reniega de su pasado como superheroína de ficción, interpretó en Smallville nada menos que el papel de Lara, la madre biológica de Kal-El, en dos de los mejores episodios de la séptima temporada. Ahí tuvo oportunidad de compartir escenas con Laura Vandervoort, la nueva Chica de Acero presentada en la serie con un origen muy similar al que reintrodujeron en el cómic Jeph Loeb y el fallecido Michael Turner, a quien en este número 50 de Supergirl, DC Comics ha querido también rendir un sentido homenaje incluyendo uno de sus dibujos como portada.
En definitiva, a sus estupendos 46 años, Helen Slater cuenta con un vasto currículum cinematográfico y televisivo, e incluso tiene una faceta musical bastante desconocida, siendo una talentosa pianista con dos discos editados. Ahora vamos a ver qué tal se le da esto de escribir cómics. Aunque, hagas lo que hagas, Helen… para nosotros siempre serás la dulce prima de Superman que nos enamoró en 1984.

Javier Olivares Tolosa

ARTÍCULO PÁGS. 112-113

CUANDO LO PEOR ESTÁ POR LLEGAR

Los efectivos del Proyecto 7734 que comanda el General Lane se están reforzando. El regreso de la mayor Lucy Lane –Superwoman–, ahora con plenitud de poderes kryptonianos tras su resurrección, supone la recolocación sobre el tablero de una de las piezas más potencialmente decisivas con las que cuenta el general Lane en su guerra contra los alienígenas a los que tanto odia. Pero aunque resulte difícil de creer, ni Superwoman ni todos los soldados de Lane serán la mayor preocupación inmediata de Supergirl. Este mes, Brainiac, el monstruo que ha vivido en las pesadillas de los sobrevivientes de Krypton durante años, va a regresar. Y no precisamente para saludar a sus viejos amigos.
En el número 42 de la serie mensual Superman, con la conclusión del arco Mundo de Nuevo Krypton, asistíamos al momento en el que Kal-El y Zod contemplaban cómo la siniestra nave calavera de Brainiac irrumpía en el cielo del nuevo hogar de los kryptonianos. El impacto de este inesperado regreso tendrá consecuencias que todavía no vamos a desvelar, pero es evidente que el coluano vuelve para recuperar la ciudad que Superman le arrancó de las manos hace ya dos años, durante la saga Brainiac (números 26 a 28 de Superman, de Planeta DeAgostini). Aquello no fue sino el principio del gran conflicto entre kryptonianos y humanos que lleva desarrollándose ininterrumpidamente en la serie mensual del Hombre de Acero y complementándose en los tomos de Supergirl y los especiales recopilatorios Mundo sin Superman y Mundo Contra Superman. Todas las colecciones llevan involucradas en esta historia desde que Geoff Johns y Gary Frank dieron el pistoletazo de salida, y hemos visto cómo la trama se ramificaba, propiciando la aparición de nuevos villanos, también de nuevos héroes, y creando un clima de tensión insostenible entre la Tierra y Nuevo Krypton, que se ha extendido como la pólvora gracias a la conspiración del General Lane para lograr que el mundo crea que los kryptonianos son el enemigo.
Pero para Zod, el general del otro bando, el único enemigo a derrotar es Brainiac. Él es la mancha en su impoluta hoja de servicio. La astilla bajo su uña. La piedra en su zapato. Brainiac ha vivido en la mente de Zod desde el mismo instante en que logró robarle ante sus narices toda una ciudad con decenas de miles de compatriotas a los que no pudo salvar. Él, que era aclamado como el campeón de Krypton, que lideraba sus ejércitos y velaba por la seguridad de su mundo, no pudo sino observar, impotente, cómo aquella fuerza invencible lograba su objetivo sin que pudieran oponerle la menor resistencia. Aquel fatídico día para la historia de Krypton, el General Zod paladeó por vez primera un sabor amargo que no conocía: el de la derrota. Y desde entonces, más humillado por perder que compungido por la abducción de Kandor, Zod se dedicó en cuerpo y alma –si es que posee lo segundo– a planear el segundo asalto. Confiaba en que el destino le otorgaría la oportunidad de redimirse, de volver a enfrentarse con su adversario. Y entonces lo aplastaría. Le haría sentir la hondura del fracaso al igual que él lo sintió en su primer y desigual combate.
Ahora ese momento se acerca. Brainiac ha vuelto, y Nuevo Krypton se prepara para su última batalla. Pero la ocasión que Zod lleva décadas esperando no puede llegar en peor momento. Recordemos que, en la Tierra, los kryptonianos tienen vetada su entrada. La tensión entre ambos mundos está a punto de estallar, y solo hace falta un pequeño detonante para que uno de los dos bandos decida que ha llegado el momento de atacar. Y… ¿podéis imaginar las consecuencias de una guerra entre 100.000 kryptonianos superpoderosos y todos los efectivos militares y metahumanos del planeta Tierra? Es más: conociendo al General Lane, ¿no es lógico pensar que esconde un poderoso as en la manga si está decidido a entrar en combate con un ejército tan aplastantemente superior como el que forman los superhombres de Zod? Estas preguntas se resolverán durante los próximos meses en las páginas de Superman, que incluirán también las aventuras de los cuadernos de Supergirl, cuyo papel en La última batalla de Nuevo Krypton será fundamental.
Porque si crees que han sido tiempos difíciles para Kara, espera y verás. Podemos afirmar, no sin tristeza, que Supergirl todavía no ha atravesado su momento más amargo. Durante los dos últimos años, Kara ha tenido que asumir el impacto de ver regresar a sus seres queridos cuando los creía muertos, y de verlos después enfrentados entre sí por sus diferencias ideológicas. Se ha visto obligada a elegir entre su mundo natal y el mundo al que lleva tiempo llamando hogar. E incluso presenció el asesinato de su padre a manos de Reactrón, para verlo regresar después de entre los muertos –brevemente, eso sí– convertido en un Black Lantern (ver La noche más oscura: Superman). Terribles vivencias para una joven que todavía está intentando adaptarse a sus responsabilidades como superhéroe y a su vida como adolescente. Y aún le queda un terrible trance que superar, algo que no hay color en el espectro emocional que pueda definirlo. Falta muy poco para que esta historia llegue a su sobrecogedora conclusión, y será entonces cuando veamos realmente de qué pasta está hecha Kara Zor-El. Decía el poeta inglés Benjamin Jonson que “quien no ha afrontado la adversidad, no conoce su propia fuerza”. Pues si esto es así, pronto veremos que Supergirl es la chica más fuerte del mundo.

Javier Olivares Tolosa

CONTRAPORTADA

En este tercer volumen de la nueva etapa de Supergirl, la Chica de Acero va a estar endemoniadamente ocupada. Por un lado, aliada con el inspector Henderson, tendrá que luchar contra lo sobrenatural para enfrentarse a Silver Banshee e impedirle que reúna unas reliquias malditas. Por otra parte, la misteriosa enfermedad que lleva meses haciendo mella en Lana Lang se revelará como parte de un plan que lleva mucho más tiempo fraguándose. Un plan que obligará a Kara a combatir con un antiguo enemigo de Superman para salvar la vida de Lana y por la supervivencia de la Tierra. Y, además, conoceremos el sorprendente desenlace de la historia de la mayor Lucy Lane, Superwoman, muerta durante su pelea contra Supergirl… ¿o no?

CONTRAPORTADA UNIVERSO DC

Las aventuras de Supergirl continúan en este tercer tomo de su colección individual, haciendo un pequeño paréntesis dentro del gran evento que sacude el universo Superman. Mientras que en este tomo la Chica de Acero se enfrenta a amenazas sobrenaturales y villanos alienígenas, la serie mensual de Superman continúa avanzando tras la conclusión de la trama de Mundo de Nuevo Krypton, que da paso este mismo mes al inicio de La última batalla de Nuevo Krypton. Con el regreso inesperado de Brainiac, los supervivientes de Kandor tendrán que luchar de nuevo por sus vidas, mientras que, en la Tierra, el General Lane continúa confabulando en las sombras e inclinando la balanza cada vez más hacia una guerra entre kryptonianos y humanos que parece inevitable…

29 de noviembre de 2010

SUPERMAN VOL. 2 NÚM. 43

Textos publicados en Superman Vol. 2 núm. 43 (Noviembre 2010).

ANTERIORMENTE

Kal-El y Adam Strange formaron equipo para investigar el asesinato de la consejera Mar-Li, descubriendo una conspiración inimaginable, orquestada desde la Tierra por el General Lane. Éste había convencido a algunos miembros del consejo para ser sus espías, pero uno de ellos, Wri-Qin, estaba asesinando al resto de consejeros para acaparar mucho más poder en el nuevo orden después de que Nuevo Krypton cayera bajo el control de Lane. Desobedeciendo órdenes y jugándose la vida, Kal-El logró que Wri-Qin se desenmascarara y que el ejército lo detuviera, limpiando el nombre del Gremio Obrero, garantizándoles un asiento en el consejo y ganándose el aparente respeto del General Zod. Pero cuando ambos parecían estar despidiéndose de su vieja enemistad, la nave de Brainiac apareció sobre el cielo de Nuevo Krypton…

ARTÍCULO

EL QUINTO JINETE DEL APOCALIPSIS

Su nombre provocaba pesadillas en todo el universo. Las historias sobre sus visitas a otros planetas, de los que arrancaba y embotellaba ciudades que pasaban a formar parte de su macabra colección, daban más escalofríos que cualquier cuento de terror. Se le conocía como Brainiac, el nómada intergaláctico que, igual que una plaga de langostas pero movido por su insaciable hambre de conocimiento, sustraía a la fuerza lo mejor de cada planeta por el que pasaba, y destruía el resto con el mismo desdén de quien arroja a la basura la inservible cáscara de una nuez tras devorar su contenido. Nadie sabía con exactitud cuántas veces había realizado el mismo ritual; cuántos mundos habrían recibido la visita de aquel monstruo y perecido bajo su maldad. Pero mientras en la Tierra los niños siempre se han acostado revisando que en sus armarios no se ocultara el Hombre del Saco, o mirando sin querer mirar debajo de sus camas en busca de un monstruo inexistente, en galaxias más lejanas, donde la leyenda de Brainiac era conocida, los niños se acostaban con el temor real de ver, a través de sus ventanas, aproximarse una siniestra nave en forma de calavera…
Hace 35 años, Brainiac llegó al planeta Krypton para llevarse su ciudad capital, Kandor. El poderoso y disciplinado ejército kryptoniano que comandaba el General Zod fue incapaz de impedir que aquel demonio de las estrellas lograra su cometido. Con la misma facilidad de quien toma una porción de tarta, Brainiac abdujo la ciudad más esplendorosa de aquel mundo fantástico. Una cúpula de energía cubrió toda la urbe, penetrando muchos metros bajo el suelo y actuando como una cuchilla que seccionó la ciudad entera, separándola del resto del planeta. En cuestión de minutos, la fantasmagórica calavera metálica que servía de transporte y hogar al despiadado alienígena elevó la recién embotellada y miniaturizada ciudad de Kandor hasta hacerla entrar en sus entrañas, donde ocuparía un lugar en la colección de ciudades de las que Brainiac extraía conocimiento y poder. Todo lo que había quedado en el interior de la cúpula sobrevivió. Un centenar de miles de kryptonianos asustados tuvieron que continuar con sus vidas en aquella nueva y extravagante situación, como microbios en un matraz a merced de un observador cruel.
Pero la suerte de Krypton aún sería más trágica. Una vez cobrada su presa, Brainiac lanzó un artefacto explosivo contra el sol de Krypton haciéndolo explotar, lo que sería causa de la destrucción de todo el planeta. Paradójicamente, los desdichados habitantes abducidos de Kandor se salvarían de perecer gracias a su presidio. Solo sobrevivirían ellos, la ciudad de Argo –que se desprendió del planeta tras la explosión y fue posteriormente encontrada por Brainiac y añadida a la botella de Kandor–, y un bebé a quien sus padres colocaron en una pequeña nave en dirección a la Tierra…
Unas tres décadas después, aquel bebé kryptoniano, criado por una gentil pareja de granjeros americanos, era ya Superman, el mayor héroe de la Tierra. Bajo el sol amarillo de nuestro planeta, el niño a quien llamaron Clark Kent desarrolló poderes y habilidades mucho más allá de las de los simples mortales. Su círculo íntimo se llenó de amigos, compañeros, aliados… y hasta se casó con el amor de su vida. Pero también fue cosechando peligrosos enemigos en su batalla interminable por la verdad y la justicia.
Hace un par de años (concretamente desde el número 26 de Superman, de Planeta DeAgostini), Superman supo de la existencia de aquel a quien llamaban Brainiac. Descubrió la relación del alienígena con la destrucción de Krypton, y que éste poseía una ciudad kryptoniana viva y miniaturizada en su nave de pesadilla. El Hombre de Acero venció el combate contra Brainiac y devolvió Kandor a su tamaño natural, dándole un nuevo emplazamiento en la Tierra. Sus 100.000 habitantes kryptonianos quedaron libres, desarrollando rápidamente los mismos poderes que Superman. Fue el inicio de un largo y convulso período de tensiones entre la Tierra y Kandor, que culminó con la creación de un planeta artificial en el que los supervivientes de Kandor empezarían desde cero: Nuevo Krypton.
Pero las tensiones no acabaron ahí. Nuevo Krypton y la Tierra se convirtieron en enemigos irreconciliables. Superman colgó la capa y se enfundó un traje militar para servir en Nuevo Krypton bajo las órdenes del General Zod y poder controlarlo de cerca. Otro general, terrestre en este caso, Sam Lane, orquestaba la campaña anti-kryptoniana desde los emplazamientos secretos de su proyecto militar numerado como 7734, dígitos que, girándolos 180º, forman la palabra “hell”, infierno en inglés, en una serendipia realmente apropiada.
Y ahora, en el peor momento imaginable, la bestia ha regresado como un quinto Jinete del Apocalipsis, cabalgando sobre su caballo metálico y descendiendo sobre los cielos de Nuevo Krypton, donde muchos de los hombres y mujeres que le han pertenecido durante años han comenzado a librar su última batalla contra él. Con el retorno de Brainiac, ya falta muy poco para que toda esta trama, que comenzó a gestarse hace más de dos años, llegue a su fin. Pero recordad que los Jinetes del Apocalipsis nunca vienen solos, y muy pronto recibiremos la visita del más temido de ellos. Y, adaptando aquí uno de los eslóganes más conocidos del Universo DC: “mundos vivirán, mundos morirán… y el universo de Superman no volverá a ser el mismo.”

Javier Olivares Tolosa

20 de noviembre de 2010

MUNDO CONTRA SUPERMAN VOL. 2

Textos publicados en el volumen recopilatorio Mundo contra Superman núm. 2 (Noviembre 2010).

ANTERIORMENTE

Después de que Natasha Irons informara a Jimmy Olsen sobre los planes del Proyecto 7734, el sicario de Lane, Alias: Asesino, disparó a Jimmy dándolo por muerto. Pero Jimmy sobrevivió y continuó su investigación desde su condición de oficialmente fallecido.
Mon-El logró escapar de su terrible secuestro a manos del proyecto 7734 y tuvo que hacer frente a Bizarro en Metropolis, mientras seguía sufriendo recaídas intermitentes de su envenenamiento por plomo. Comenzó, además, una relación con Billi Harper, su compañera en la Policía Científica y sobrina del Guardián.
Entretanto, Chris y Thara (Nightwing y Flamebird) tuvieron que recurrir al Dr. Pillings para frenar el envejecimiento acelerado que estaba matando a Chris, desconociendo que Pillings es, en realidad, Jax-Ur, el más peligroso infiltrado de Zod, que ahora dispone de una muestra del material genético divino de los dos héroes…

CONTRAPORTADA

¡Este segundo y último volumen de Mundo contra Superman viene cargado de sorprendentes revelaciones! Avanzaremos en la historia de Mon-El, descubriendo que el joven daxamita tiene mucha más importancia en el destino del universo del que podamos imaginar; tanta que, incluso, está siendo vigilado y ayudado por unos desconocidos amigos. Pero… ¿quién y por qué?
Y mientras, ajenos a todo esto, Chris y Thara deberán asumir su verdadero vínculo con Nightwing y Flamebird y derrotar a su mayor enemigo. Y no hablamos solo del falso Dr. Pillings –en realidad Jax-Ur, uno de los agentes de Zod–, sino que serás testigo de una batalla entre seres sobrenaturales que resolverá el destino de estos dos héroes de leyenda.

CONTRAPORTADA UNIVERSO DC

Tras este último volumen de Mundo contra Superman, podrás seguir la historia en la colección mensual Superman, en la que asistiremos al final de la estancia de Kal-El en Nuevo Krypton y a la batalla definitiva de los kandorianos por su supervivencia. Todo esto como antesala del explosivo final de esta odisea que todavía promete muchas sorpresas, terribles tragedias y acción sin límites. Y sin olvidarnos tampoco que, mientras el universo del Hombre de Acero se estremece hasta los cimientos en su particular guerra, el universo DC libra la Guerra de la Luz en las páginas de La noche más oscura y Green Lantern, en otro evento en el que Superman también tomó parte en La noche más oscura: Superman, y cuyas consecuencias aún no hemos empezado más que a atisbar…

8 de noviembre de 2010

SUPERMAN VOL. 2 NÚM. 42

Textos publicados en Superman Vol. 2 núm. 42 (Noviembre 2010).

ANTERIORMENTE

Mar-Li, miembro del Consejo, fue hallada muerta en su habitación. Junto al cadáver se encontraba Adam Strange, sobre quien recayó inmediatamente la culpa del asesinato. Gracias al respaldo del General El, Adam pudo explicar que había aparecido allí por casualidad tras uno de sus saltos con el Rayo Zeta, y formó equipo con Kal para investigar la muerte de Mar-Li. Sus pesquisas les llevaron hasta el Gremio Obrero, cuyos miembros están siendo diezmados por una extraña –y demasiado selectiva– enfermedad, y todo parecía señalar como culpable del asesinato a Tam-Or, portavoz de los obreros. Pero Kal-El no deja de pensar que hay otros intereses políticos ocultos tras la muerte de Mar-Li…

ARTÍCULO

TAMBORES DE GUERRA

La nave de Brainiac ha irrumpido en el cielo de Nuevo Krypton, y es más que evidente que la del coluano no es lo que se dice una visita de cortesía. Brainiac vuelve con la intención de recuperar aquello que considera que es suyo y de vengarse del pueblo del Hombre de Acero. Se hace así realidad el mayor temor de los supervivientes de Kandor, que ven regresar al monstruo que les arrancó de su mundo (aunque, paradójicamente, aquello les salvara de una muerte segura junto con el resto del planeta). Pero junto a la nave-calavera de Brainiac, flota también una pregunta: ¿estará Nuevo Krypton preparado para este segundo asalto? ¿Obtendrá el General Zod la ansiada venganza que lleva años preparando contra el primer enemigo que lo derrotó o, por el contrario, Kandor volverá a ser una de las preciadas posesiones del macabro coleccionista intergaláctico?
Bom… Bom… Bom…
La respuesta la conoceremos en el nuevo arco argumental que ahora comienza, y cuyo título no puede ser más acertado: La última batalla de Nuevo Krypton. El tiempo que Superman lleva viviendo entre su gente termina en este número, y atrás quedan los dos últimos años de aventuras que hemos podido seguir en esta serie mensual y en los volúmenes Mundo sin Superman, Supergirl: ¿quién es Superwoman? y Mundo contra Superman. Porque con la siniestra silueta de la nave de Brainiac recortada en el horizonte de Nuevo Krypton, cruzamos el umbral de la penúltima puerta que queda por abrir para llegar al final de esta historia que comenzó a gestarse allá por el número 26 de esta misma colección, con la primera aparición de este nuevo Brainiac que nos presentaron Geoff Johns y Gary Frank. En los próximos meses, Nuevo Krypton librará su contienda definitiva, mientras que en Metropolis, epicentro del clima anti-kryptoniano que se respira en la Tierra –como habrás podido ver en los recientes tomos Mundo contra Superman–, asistiremos al último acto de las aventuras de Mon-El, Nighwing y Flamebird, cuyas historias todavía prometen increíbles sorpresas.
Bom… Bom… Bom…
En los próximos meses, además, la cabecera Superman de Planeta DeAgostini incluirá una “nueva” colección entre sus páginas : nada menos que la mítica Adventure Comics, protagonizada en su nueva andadura, como no podía ser de otra manera, por Superboy (ahora Conner Kent) y la Legión de Superhéroes en su versión actual. Junto al resto de colecciones habituales del universo del Hombre de Acero, compondrán en Superman el todo necesario para seguir una trama en la que estará en juego la existencia del futuro del universo DC tal y como lo conocemos.
Bom… Bom… Bom…
Pero espera… ¿qué es eso que no deja de oírse a lo lejos? ¿No sientes esos golpes sordos en el estómago? ¿No suenan como… tambores de guerra que se acercan?

Javier Olivares Tolosa

15 de octubre de 2010

SUPERMAN VOL. 2 NÚM. 41

Textos publicados en Superman Vol. 2 núm. 41 (Octubre 2010).

ANTERIORMENTE

La maniobra para recolocar Calisto, una de las lunas de Júpiter, en órbita alrededor de Nuevo Krypton, provocó el inicio de un duro conflicto entre kryptonianos y thanagarianos. Durante el combate, los thanagarianos hicieron que la nave principal kandoriana que controlaba el enorme satélite perdiera el control, dejando a Calisto en trayectoria de impacto contra Nuevo Krypton. Por suerte, las fuerzas combinadas de ambos bandos lograron impedir el desastre, y el General El logró mediar con la líder militar de Thanagar para finalizar el conflicto. Pero apenas resuelta esa delicada situación, irrumpió en la cámara del consejo en actitud hostil Jemm, hijo de Saturno, junto a algunos de sus guerreros…

ARTÍCULO

CONOCIENDO A LOS INVITADOS

La estancia de Superman en Nuevo Krypton llegará a su fin el mes que viene, aunque no será sino otra estación más de este inmenso efecto mariposa que comenzó hace más de un año y del que aún nos queda mucho por ver. Este mes vamos a dedicar este espacio a conocer un poco mejor a dos de los personajes que han tomado parte en este número: Jemm, Hijo de Saturno y Adam Strange.
Fue el guionista John Ostrander quien, durante su período en la serie Martian Manhunter (ver Universo DC: Detective Marciano) y junto a Tom Mandrake a los lápices, redefinió el origen de Jemm, Hijo de Saturno, para otorgarle una historia común con su “primo” marciano, J’onn J’onnz. Se explicó que, en el pasado, los marcianos habían establecido diversas colonias de clones en Saturno y que una de ellas, harta de vivir en la esclavitud, terminó rebelándose contra sus amos y logrando la libertad. Jemm, hijo del rey Jaxx y miembro de la raza de clones de los marcianos verdes, acabó marchándose a la Tierra en busca de su amada Syraa, y terminó en el conflictivo barrio neoyorquino de Harlem, en el que vivió numerosas aventuras en compañía de un joven afroamericano. El guionista escocés Grant Morrison, en su etapa al frente de la JLA (recopilada íntegra en el ómnibus JLA de Grant Morrison), recuperaría a Jemm en una historia en la que Lex Luthor se valía de los poderes telepáticos del Hijo de Saturno después de lavarle el cerebro. La última vez que vimos a Jemm, antes de su breve aparición en estas páginas, fue en la Crisis infinita, cuando tomó parte en el bando de Rann durante La guerra Rann-Thanagar.
Y también en esa misma guerra pudimos contemplar a Adam Strange, un héroe que apareció en las páginas de Showcase #17 (Noviembre 1958) creado por Gardner Fox y Mike Sekowsky e inspirado en John Carter of Mars, un personaje de Edgar Rice Burroughs. Strange, arqueólogo de profesión, se encontraba en una excavación en Perú cuando se vio teletransportado al planeta Rann, donde se enfundaría en su característico traje y jetpack para ayudarles a hacer frente a una amenaza alienígena. Comenzaban así las aventuras fantacientíficas de este personaje, y también su estrecha y complicada relación con su alucinante medio de teletransporte: el rayo zeta, una energia capaz de provocar saltos instantáneos de años luz de distancia... aunque a veces terriblemente peligrosos para su viajero. Un ejemplo de esto se vio en la subtrama de la colección 52 que protagonizaron Animal Man, Starfire y Adam Strange, perdidos con su nave espacial a la deriva después de que un accidente durante un salto con el rayo zeta hiciese que Adam perdiese sus ojos. Toda una auténtica odisea en el espacio por la que desfilaron personajes como Lobo –en aquel momento reconvertido en sacerdote de una pintoresca religión que adoraba a un pez– y, tras la cual, Strange recibió nuevos ojos con la capacidad de ver todo el espectro electromagnético.

Javier Olivares Tolosa

30 de septiembre de 2010

SUPERMAN VOL. 2 NÚM. 40

Textos publicados en Superman Vol. 2 núm. 40 (Septiembre 2010).

ANTERIORMENTE

Reactrón y Metallo, gracias a un hechizo de Mirabai, suplantaron las identidades de Nightwing y Flamebird para engañar a Mon-El y conducirlo a las alcantarillas. Allí, la propia Mirabai camuflada como Supergirl, tumbó a Mon-El y destruyó los suministros de agua de la ciudad, mientras que las cámaras del programa de Morgan Edge lo grababan todo para emitirlo al mundo. A ojos de la humanidad, los kryptonianos quedaron como los asesinos de Mon-El.
Además, Ral-Dar fue engañado una vez más para atentar contra el primer ministro de Markovia, pero el General Lane, realizando su oportunísima reaparición pública al frente del Escuadrón K, acabó con él. Superman regresó a Nuevo Krypton con el cuerpo de su compatriota en brazos, mientras escuchaba cómo el mundo ya no confiaba en él…

ARTÍCULO

ARRODÍLLATE ANTE... ¿KAL-EL?

Desde luego, la carrera militar de Kal-El no podía estar siendo más fulgurante… y accidentada. Después de que el general Zod le haya cedido su rango, con Kal convertido para sorpresa de todos –y envidia de algunos– en el general en funciones del ejército kryptoniano, ya hemos visto que las cosas no han hecho más que empeorar. Primero, la delicada maniobra para hacer orbitar una de las lunas de Júpiter alrededor de Nuevo Krypton ha provocado no solo un conflicto con los thanagarianos, sino un tremendo riesgo de impacto que hubiera podido acabar con el recién creado planeta. Y ahora entra en escena otro personaje decidido a tener una buena disputa con los compatriotas de Kal-El: Jemm, hijo de Saturno.
Creado por Greg Potter y Gene Colan en 1984, este alienígena rojo de dos metros debutó en su propia serie pese a que, en un principio, fue ideado como el primo (y sustituto) del Detective Marciano. Pero, al ser informados de que J’onn regresaría a la Liga de la Justicia, Potter y Colan modificaron considerablemente a Jemm para diferenciarlo del marciano, transformándolo en un nativo del planeta Saturno con poderes como fuerza, vuelo, telepatía, y descargas psicoquinéticas. Su serie duró 12 números, tras los cuales Jemm desapareció del universo DC hasta que fue reintroducido en la JLA por Grant Morrison (ver JLA de Grant Morrison). Este sería el punto de partida del que el guionista John Ostrander, durante su memorable etapa al frente del Detective Marciano (UDC: Detective Marciano), se valió para contar el origen de los hijos de Saturno, relacionándolo con los nativos de Marte y otorgándoles una historia común en la que profundizaremos en el artículo del próximo número. Un número que no debéis perderos, porque podréis disfrutar de una aventura detectivesca en la que Kal formará equipo con un conocido investigador y viajero temporal para resolver un crimen que haría que el mismísimo Batman tuviera que devanarse los sesos.
Pero mientras en Nuevo Krypton Superman tiene sus propios problemas, en la Tierra las cosas hacen honor al axioma de que “nada es tan malo como para que no pueda empeorar.” Para que no os perdáis nada, este mes se publica el primero de los dos volúmenes de Mundo contra Superman, protagonizado por los actuales guardianes de Metropolis. Por un lado, Nightwing y Flamebird, que continuarán buscando a los agentes infiltrados de Zod y tendrán que hacer frente a un nuevo e inesperado problema; y por otro lado, Mon-El, de quien sabremos dónde ha estado desde que se le diera por muerto en la lucha contra la falsa Supergirl (ver Superman núm. 39). Además, Mon-El estrenará nuevo look diseñado por el dibujante aragonés Javier Pina. Aunque bastantes dificultades va a tener como para preocuparse por su nuevo traje…

Javier Olivares Tolosa

29 de septiembre de 2010

SUPERMAN VOL. 2 NÚM. 39

Textos publicados en Superman Vol. 2 núm. 39 (Septiembre 2010).

ANTERIORMENTE

Mientras Nuevo Krypton celebraba la creación de una atmósfera propia y retiraba la cúpula que cubría la ciudad, el General Zod fue disparado por un joven kryptoniano llamado Ral-Dar. Manipulado por las mentiras del General Sam Lane, Ral-Dar atentó contra Zod creyendo que así impediría la guerra entre su pueblo y La Tierra. Superman persiguió a Ral-Dar hasta Metropolis, pero le perdió la pista mientras salvaba a los pilotos de unos aviones de combate que les atacaron nada más llegar. Al mismo tiempo, Nightwing y Flamebird fueron engañados y vencidos por Metallo y Reactrón, que se hicieron pasar por Nadira y Az-Rel gracias a la magia de Mirabai…

ARTÍCULO

ENROQUE


En ajedrez, deporte que el gran campeón Bobby Fischer ya definió oportunamente como “la guerra sobre un tablero”, el enroque es un movimiento de protección del rey con la torre que puede realizarse solo en ciertas condiciones. Una de ellas es que el rey no se encuentre amenazado directamente, o en jaque, con lo que el movimiento de enroque refuerza su defensa. Pues bien, la hábil manipulación del General Lane sobre Ral-Dar, un joven kryptoniano que creía hacer lo correcto atentando contra Zod, le ha reportado un beneficio similar al del enroque. Porque si éste consiste en proteger a tu rey y, de paso, posicionar mejor tu torre para el ataque, Lane ha logrado, por un lado, desbaratar la cúpula de Nuevo Krypton; y, por otro, dejar a los kryptonianos como peligrosos invasores a los ojos de la sociedad humana. Todo esto en una única y hábil jugada, valiéndose de un astuto movimiento y, lo más importante, sin haber corrido ningún riesgo. La Tierra nunca se ha visto amenazada por los kryptonianos del modo en el que el General ha logrado que parezca. Pero ahora, de cara al mundo entero, los alienígenas son peligrosos y Samuel Lane es un verdadero patriota que ha resurgido de sus cenizas cuando su país más le necesita ante la amenaza invasora. Todos los movimientos de sus piezas, desde sus más insignificantes peones como el desdichado Ral-Dar, sus penetrantes alfiles como Metallo y Reactrón, sus sorprendentes caballos como Superwoman, sus poderosas torres entre las que estaría el brutal Atlas, o su indiscutible y decisiva reina Mirabai, han tenido el resultado esperado. El mundo odia a los kryptonianos, se ha enrocado en sí mismo y se está preparando para la guerra contra el planeta del que, hasta hace nada, venía su mayor campeón.
Esta coyuntura dará pie a que, el mes que viene, la colección Superman vuelva a trasladar su acción a Nuevo Krypton, donde el Hombre de Acero tendrá que hacer frente a distintos y no menos difíciles problemas y hasta a un conflicto contra una de las razas guerreras más poderosas del universo. Mientras, la dramática situación en la Tierra será presentada en dos nuevos tomos recopilatorios que siguen la senda abierta en Mundo sin Superman, pero ahora con el revelador título de Mundo contra Superman. De nuevo sin el Hombre de Acero en La Tierra y con un panorama todavía más difícil, Mon-El, Nightwing y Flamebird lidiarán contra la situación en Metropolis, contra los agentes infiltrados de Zod y contra un sinfín de amenazas en un mundo que parece irremisiblemente abocado a la guerra.

Javier Olivares Tolosa

20 de septiembre de 2010

SUPERGIRL TPB VOL. 2: AMIGOS Y FUGITIVOS

Textos publicados en el volumen recopilatorio Supergirl: amigos y fugitivos (Septiembre 2010).

ANTERIORMENTE

Mientras Supergirl trataba de encontrar a Reactrón –el asesino de su padre– para llevarlo a Nuevo Krypton a ser juzgado, tuvo que vérselas también con su nueva y enigmática enemiga Superwoman. La sorpresa fue mayúscula cuando Supergirl logró averiguar la identidad de la mujer bajo la capucha. Nada menos que… ¡la mayor Lucy Lane, que gracias a su traje de Superwoman lograba imitar los poderes kryptonianos! Pero durante la pelea entre Superwoman y Supergirl, Kara le desgarró el traje para arrebatarle sus poderes, lo cual provocó una inesperada explosión que resultó en la muerte de Lucy Lane.
Tras esto, Kara regresó a Nuevo Krypton dispuesta a empezar una nueva vida. El día de su dieciocho cumpleaños, siguiendo la tradición kryptoniana, eligió a qué gremio quería incorporarse: al científico, igual que su madre.

ARTÍCULO

DE DÓNDE VENIMOS Y A DÓNDE VAMOS


En este tomo hemos presenciado cómo se ataba un cabo que llevaba suelto desde el número 32 de Superman. En aquella historia, Reactrón y Metallo –siempre bajo las órdenes de su maestro de ceremonias, el General Lane– penetraron en Nuevo Krypton y Reactrón asesinó a Zor-El, asestando un golpe decisivo a la cúpula de Nuevo Krypton y provocando un estudiado punto de inflexión en los acontecimientos. Y, hasta ahora, Supergirl no había tenido la ocasión de vérselas cara a cara con el asesino de su padre. Pero en estas páginas ha demostrado que, pese a su juventud y el dolor de su pérdida, su corazón late a ritmo de justicia y no de venganza.
De todas formas, volvamos al principio. En Superman núm. 35, el Hombre de Acero se trasladó a Nuevo Krypton para controlar mejor la situación con su gente, dando comienzo el arco argumental Mundo de Nuevo Krypton en el que aún estamos inmersos. Y los acontecimientos de este segundo volumen de Supergirl se ubican justo después de Superman núm. 39, que concluía con el ataque contra Mon-El de Mirabai, Reactrón y Metallo, camuflados mediante magia como Nightwing, Flamebird y Supergirl. De nuevo el General Lane se encontraba detrás de todo, logrando su objetivo de hacer quedar a los kryptonianos como asesinos ante la opinión pública. De ahí el ataque de Supergirl contra Thara y Chris al comienzo de estas páginas, al considerarlos responsables de la supuesta muerte de Mon-El.
En ausencia de Superman, ya sabemos que algunos valientes están tratando de llenar el vacío que su partida ha dejado en Metropolis. Valientes como Lar Gand de Daxam, más conocido como Mon-El; Thara Ak-Var de Kandor, Nuevo Krypton, que ha asumido el manto de Flamebird; y Lor Zod –o, mejor dicho, Christopher Kent–, kryptoniano de sangre y nativo de la Zona Fantasma, que se ha convertido en Nightwing. Todos ellos son protagonistas absolutos del actual devenir de las aventuras de Superman, que se desarrollan simultáneamente en varias colecciones. Por un lado, la nueva y nada sencilla vida de Kal-El entre sus iguales puede seguirse en la serie mensual Superman. Por otro, los dos tomos Mundo sin Superman nos presentaron las aventuras de Mon-El (como protagonista de la cabecera americana Superman tras la marcha del Hombre de Acero) y de Nightwing y Flamebird (desde las páginas de Action Comics), estrechamente relacionadas con la trama principal. El primer volumen de esta nueva etapa de Supergirl en tomos, ¿Quién es Superwoman?, resolvió también el misterio de la identidad de aquel misterioso personaje enmascarado que, como acabamos de ver, aún no ha dicho su última palabra. Y ahora, además, podréis encontrar dos nuevos tomos titulados Mundo contra Superman en los que continuarán las aventuras de Mon-El, Nightwing y Flamebird, auténticos suplentes de lujo que están logrando la nada sencilla tarea de que los dos títulos más míticos de Superman no acusen su ausencia.
Así que resulta de más decir que estamos ante un momento decisivo. Acepta un consejo y no pestañees. O te lo perderás.

Javier Olivares Tolosa

CONTRAPORTADA


¡Continúan las emocionantes aventuras de Supergirl enmarcadas en el evento de Mundo de Nuevo Krypton! Greg Rucka y Sterling Gates escriben esta historia en la que desfilan artistas como Pere Pérez, Jamal Igle o Fernando Dagnino.
En este segundo volumen la Chica de Acero regresa a La Tierra, donde formará equipo con el dúo dinámico de Nuevo Krypton, Nightwing y Flamebird, para capturar a Reactrón, el asesino de Zor-El. Pero ¿qué sucederá cuando Kara tenga la oportunidad de enfrentarse al villano que le arrebató a su padre? ¿Y cómo se las apañarán los tres jóvenes héroes para sobrevivir en un mundo que ahora persigue a los kryptonianos como a criminales?

CONTRAPORTADA UNIVERSO DC

Superman viviendo en Nuevo Krypton, Metropolis transformada en el bastión del odio de la humanidad contra los kryptonianos, el General Lane preparando el terreno para provocar una guerra… ¡El universo de Superman está a punto de estallar!
Las aventuras de este volumen continúan a los acontecimientos vistos en el núm. 39 de la colección mensual Superman, complementada, a su vez, por los tomos Mundo sin Superman 1 y 2 –que narran la situación en Metropolis durante la ausencia del Hombre de Acero– y por el primer tomo de esta misma serie de Supergirl, ¿Quién es Superwoman? ¡Y no te pierdas cómo continúa la historia cada mes en las páginas de Superman y en las de los dos nuevos volúmenes Mundo contra Superman!

15 de septiembre de 2010

MUNDO CONTRA SUPERMAN Nº 1

Textos publicados en el volumen recopilatorio Mundo contra Superman núm. 1 (Septiembre 2010).

ANTERIORMENTE

Los bandos de La Tierra y Nuevo Krypton cada vez están más diferenciados. Las tensiones entre ambos mundos llegaron a un punto sin retorno cuando Reactrón, Metallo y Mirabai, en un plan orquestado desde las sombras por el general Lane, atacaron a Mon-El haciéndose pasar por Nightwing, Flamebird y Supergirl. Mon-El cayó en la emboscada, y su aparente muerte fue retransmitida en el programa televisivo de Morgan Edge, logrando un decisivo – y calculado – golpe de efecto sobre la opinión pública. Mientras, los auténticos Nightwing y Flamebird continúan su búsqueda de seis kryptonianos que, obedeciendo órdenes del general Zod, viven de incógnito en la Tierra; y Jimmy Olsen está a punto de llegar al fondo de una investigación que podría conducirle hasta el Proyecto 7734…

ARTÍCULO PÁG. 133

UN VERDADERO BIG BANG


A estas alturas, a nadie le sorprenderá saber que la explosión argumental de Mundo de Nuevo Krypton es demasiado grande como para que una sola colección contenga su onda expansiva. Así que, ahora mismo, las aventuras de Superman se propagan alrededor del Big Bang que es su serie mensual. Producto de esa expansión encontramos, paralelamente a la colección central, tomos como Mundo sin Superman, centrados en presentar la situación de La Tierra sin su mayor héroe desde el punto de vista de Nightwing, Flamebird y Mon-El; también Supergirl: ¿quién es Superwoman?, donde se descubrió la identidad de la enmascarada de la “S; y ahora es el momento de Mundo contra Superman, cuyo título no puede ser más claro.
Pero repasemos el panorama actual. Superman se encuentra en Nuevo Krypton, recién nombrado general en funciones tras el atentado que casi le costó la vida al general Zod. La Tierra borbotea en un ambiente de desconfianza, miedo y persecución a los kryptonianos, magnificado –y manipulado– por el control que ejerce el General Sam Lane sobre los medios de comunicación. El Proyecto 7734, bajo las órdenes de Lane, continúa dando caza a todo aquel que pueda poner en peligro su concienzuda operativa, siendo Jimmy Olsen, como acabamos de ver, su último objetivo eliminado. En medio de todo esto, Nightwing y Flamebird siguen tratando de encontrar y detener a los seis agentes infiltrados de Zod que llevan tiempo viviendo como humanos de incógnito en elevados puestos de la sociedad terrestre. Y Mon-El, recién escapado de su terrible secuestro a manos del Proyecto 7734, no ha tardado nada en sudar su nuevo uniforme al tener que enfrentarse a Bizarro y Parásito.
Y aunque parezca mentira, apenas estamos en el ecuador de la historia.
Las próximas páginas de este primer volumen de Mundo contra Superman reproducen los números 883 y 884 de Action Comics, colección que, como ya sabréis, protagonizan Nightwing y Flamebird en ausencia de su abanderado y protagonista, el Hombre de Acero. Hasta ahora, el desarrollo de las tramas había permitido separar las aventuras de Action Comics en un tomo (Mundo sin Superman 1, centrado en Nightwing y Flamebird) y las Superman en otro (Mundo sin Superman 2, con protagonismo de Mon-El). Con la actual confluencia de subtramas, es imposible realizar tal separación. Lejos de menguar, la onda expansiva continúa creciendo, abarcando a más personajes y más argumentos secundarios pero notablemente importantes. Del esfuerzo de Planeta DeAgostini para que no perdáis detalle y podáis seguir esta saga de forma clara y ordenada surge, precisamente, la necesidad de los dos nuevos tomos Mundo contra Superman. Al final de estas páginas veremos lo que está por venir en el número 2 y estableceremos un sencillo orden de lectura de esta épica etapa. Pero ahora, vamos a ver qué tal les va a Nightwing, Flamebird… y Lois Lane.

Javier Olivares Tolosa

ARTÍCULO FINAL

TIC-TAC, TIC-TAC, TIC-TAC...


Ya viene siendo una agradable constante en las aventuras de Superman el hecho de que, por más sorprendente que sea el final de una historia, éste no suele ser más que el preludio de otra peripecia todavía más impactante. Así, cada cliffhanger –una palabra acuñada en tiempos de los seriales cinematográficos matinales al estilo de los dos de Superman que protagonizó Kirk Alyn en 1948 y 1950¬– deja a los protagonistas en una situación que te hace maldecir tener que esperar un mes para saber cómo continúa la trama. El final de este tomo es otro perfecto ejemplo de finales que te dejan con la miel en los labios. Por un lado, Nightwing y Flamebird, ya casi plenamente conscientes de su naturaleza y conexión mística, han dado sin saberlo con Jax-Ur, el último y quizá más peligroso infiltrado del General Zod en la Tierra. Pero los dos enamorados, con sus sentidos poco alerta por el terrible problema de envejecimiento acelerado de Chris, y desconociendo que Jax-Ur se oculta bajo la identidad del amable doctor Pillings, han obsequiado a su enemigo con una pequeña chispa tangible –en forma de muestra genética– de ese fuego divino que arde dentro de ellos. Y ¿para qué podría emplear un científico kryptoniano al servicio de Zod el ADN de dos seres de origen celestial? La respuesta la encontraréis el mes que viene en el próximo volumen de Mundo contra Superman, aunque no es preciso tener el coeficiente mental de Lex Luthor para intuir el peligro que supone semejante fuente de poder sobrenatural en manos de alguien como Jax-Ur.
Además, ha comenzado una auténtica cruzada de la intrépida reportera Lois Lane contra nada menos que su propio padre, el general Samuel Lane. Tras la conversación mantenida entre los dos (si es que la amenaza que el general le ha espetado a su hija puede ser considerada una conversación), Lois ha hecho alarde de esas agallas periodísticas que tan bien definen su personalidad y se ha dispuesto a sacar a la luz toda la verdad sobre su padre, sobre su campaña anti-kryptonianos, y sobre el oscuro Proyecto 7734. Tarea por la que se ha visto obligada a dejar de lado al que, con permiso de Clark Kent, ha sido siempre su gran amor: el Daily Planet. Por supuesto, no se lo van a poner nada fácil, pero no hay duda de que, cuando se trata de destapar la verdad, estamos ante un trabajo para… Lois Lane.
En lo concerniente a Mon-El, el mes que viene le veremos visitar en estas páginas a otro conocido miembro reciente de la familia Kent. Un joven que comenzó su intensa carrera superheroica hace pocos años, como uno de los cuatro personajes que clamaron ser Superman después de los acontecimientos recopilados en el ómnibus La muerte de Superman. Alguien que, curiosamente, también experimentó de primera mano el frío abrazo de la muerte durante un tiempo, hasta que Geoff Johns y George Pérez nos lo devolvieron en todo su esplendor en la imprescindible Crisis final: La legión de tres mundos. Evidentemente estamos hablando de Conner Kent, más conocido como Superboy. Pero él no será el único personaje invitado del próximo número, en el que descubriremos que, en esta trama, nadie es lo que parece… y a veces esta puede ser una afirmación totalmente literal.
Y mientras Mundo contra Superman núm. 2 continuará aportando valiosísima información y resolverá las subtramas abiertas que giran en torno a Nightwing, Flamebird y Lois Lane, la cuenta atrás de esta bomba argumental continuará mensualmente en las páginas de Superman. De aquí a final de 2010 Mundo de Nuevo Krypton alcanzará su culmen, una historia cuyos cimientos se remontan más de un año atrás, cuando Geoff Johns y Gary Frank activaron la cuenta regresiva del detonador con la saga de Brainiac. El reloj siguió retrocediendo durante los acontecimientos de Nuevo Krypton y en estos momentos nos encontramos en los últimos y decisivos minutos de esta cuenta atrás que parece absolutamente imparable.
Pero ahora, una vez más, nos vemos en la obligación de correr el riesgo de caer en el eufemismo. Y es que todo lo que habéis leído durante el último año no ha sido sino la colosal gestación de algo mucho mayor. Con la resolución de Mundo de Nuevo Krypton el contador llegará a cero, y la bomba estallará en el número 43 de Superman con una potencia que aún no podemos ni imaginar. A partir de ahí, estas páginas darán testimonio de grandes sorpresas, de regresos aterradores y de conflictos apocalípticos que decidirán el destino de un planeta. Increíbles acontecimientos que, sin embargo, volverán a convertirse en el prólogo de otro y definitivo evento que está llamado a cerrar más de dos años de aventuras, tras los cuales el universo de Superman experimentará notables cambios e incorporará nuevos equipos creativos que pondrán todavía más de manifiesto que el Hombre de Acero vuela muy, muy alto.
Así que estás de enhorabuena si eres un habitual de Superman, porque el personaje atraviesa por una etapa mágica de la que aún no hemos visto lo mejor. Y si hasta ahora no eras lector del Hombre de Acero, felicidades: no podrías haber elegido mejor momento para empezar.

Javier Olivares Tolosa

CONTRAPORTADA


Hay kryptonianos al servicio de Zod infiltrados en elevados puestos de nuestra sociedad con desconocido propósito. La Tierra se ha convertido en el escenario de una campaña anti-kryptoniana hábilmente conducida por el General Samuel Lane desde su Proyecto 7734, quien ha logrado –valiéndose de argucias y de peligrosos subordinados como Metallo, Reactrón o Mirabai– hacer que los compatriotas de Superman sean odiados y perseguidos. Y todo esto, mientras que Superman continúa viviendo en Nuevo Krypton con el propósito de descubrir lo que pueda cocerse allí dentro. Solo Nightwing, Flamebird y Mon-El encabezan el pequeño grupo de valientes que trata de averiguar lo que sucede mientras luchan por sus propias vidas.

CONTRAPORTADA UNIVERSO DC

Mientras la colección mensual de Superman continuará mostrándonos la vida del Hombre de Acero convertido en un alto mando de los ejércitos kryptonianos, los dos volúmenes Mundo sin Superman explicaron lo que sucedía en la Tierra desde los ojos de Mon-El, el nuevo campeón de Metropolis, y de Thara Ak-Var y Christopher Kent convertidos en dos héroes kryptonianos legendarios: Nightwing y Flamebird. Por su parte, Supergirl también tuvo que hacer frente a la misteriosa Superwoman para descubrir sorprendida cuál era su verdadera identidad en el tomo Supergirl: ¿quién es Superwoman? Ahora, la historia todavía da otra vuelta de tuerca en los dos nuevos volúmenes Mundo contra Superman, al tiempo que nos aproximamos cada vez más al desenlace de esta épica macrosaga.
¡Sigue la trepidante historia de Mundo de Nuevo Krypton sin perder detalle!

18 de agosto de 2010

LAS AVENTURAS DE SUPERMAN DE JOE CASEY Y DEREC AUCOIN NÚM. 2 (DE 2)

Textos publicados en el volumen recopilatorio Las aventuras de Superman de Joe Casey y Derec Aucoin (Agosto 2010).

Artículo introductorio:

Y VIVIERON MIL AVENTURAS...

Érase una vez, en una época no muy lejana, que existió un escritor que quiso a convertir a Superman en un personaje tan magnífico y divertido para los demás como lo era para él. Un escritor audaz, con un conocimiento casi enciclopédico sobre el personaje, y firmemente convencido de que podía escribir sobre Superman durante todo un año sin necesidad de entrecruzar sus historias con las de otros escritores. Y, quizá lo más importante, aquel guionista no solo conocía al personaje sobre el papel, sino que lo comprendía como quien conoce a un amigo muy cercano. Y así, aquel valeroso paladín de la palabra, con el beneplácito real, emprendió su difícil tarea… pero no lo hizo solo. Contó con la imprescindible ayuda de un fiel escudero que tenía la habilidad de transformar en imágenes sus ideas. Y quedó para la posteridad que, juntos, aquellos dos caballeros vivieron –y nos hicieron vivir– increíbles aventuras.
Como en un cuento clásico, del modo en que empiezan las buenas historias de toda la vida, comenzó la etapa de Adventures of Superman de Joe Casey y Derec Aucoin. Corría el año 2003 y, aunque pocos lo sabían en aquellos momentos, la colección continuadora de Superman y heredera de su numeración, daba sus últimos coletazos. Pero como todo animal agonizante, Adventures of Superman aún tenía que demostrar que podía lanzar potentes mordiscos y mortales zarpazos. Casey y Aucoin se convirtieron en sus dientes y garras, dejando muy alto el pabellón de una colección que, más que tener historia, ya forma parte de ella.
Para tranquilizar al lector que ojee este volumen y se muestre reticente por ver el número 2 en su portada, las aventuras de Superman que encontrarás aquí incluidas son totalmente autoconclusivas. Recordemos que, en la época en la que se publicaron, las tres colecciones de Superman discurrían cada una en su línea, sin crossovers entre ellas. Pero, sin duda alguna, Adventures of Superman era la más independiente, la que contaba con argumentos más profundos, humanos y, a la vez, cautivadores y fáciles de digerir por parte de cualquier lector, aficionado o no a Superman. Una magnífica muestra de ello es el primer tomo recopilatorio de esta colección que Planeta DeAgostini publicó hace unos meses. En él, Superman casi se convirtió en una herramienta política del mezquino presidente Lex Luthor; ayudó a un oficial moribundo de la marina rusa y a un niño que acababa de perder a su madre; y hasta viajó a una pintoresca dimensión habitada por superhéroes, para detener a unos villanos tan extraños como originales.
Y con este segundo y último volumen que tienes entre manos, llegamos al final de una inolvidable etapa del personaje que ahora podrás revisitar siempre que te apetezca. Solo toma asiento, pasa la página… y disfruta.

Javier Olivares Tolosa

Artículo final:

UN AÑO EN LA EDAD DE PLATA EN PLENO SIGLO XXI


Tras la lectura de la etapa de Joe Casey en Adventures of Superman, queda muy claro por dónde quiso conducir al personaje este guionista. Algo que, con el permiso del editor Eddie Berganza, realizó con una libertad creativa casi total, otorgando a su etapa un característico tono a lo Edad de Plata donde nada era demasiado fantasioso como para que no pudiera suceder. Afirmaba Casey: puede pasar cualquier cosa en el mundo de Superman. Al dejar vía libre a mi imaginación, mi trabajo se volvió más fácil. Muestra de ello son los dos primeros números incluidos en este tomo –ilustrados por el artista invitado Charlie Adlard–, con el regreso del siempre inoportuno Mr. Mxyzptlk, dividido ahora en dos gemelos que venden enciclopedias universales. Pero no dejemos de ver que, tras lo aparentemente ridículo del argumento, en esta historia el mundo está a punto de ser destruido, Perry White se encuentra al borde de la muerte, y el caos creado por los gemelos Mxy es mucho más peligroso que sus habituales travesuras de duendecillo.
Tras ello pasamos a otros dos números en los que, ya otra vez con dibujo del habitual Derec Aucoin, conocemos al nuevo candidato sin nombre a la Casa Blanca. Recordemos que, en esos momentos, Lex Luthor era el actual presidente (véase Superman: Presidente Lex), e incluso había logrado que Clark fuese degradado a lo más bajo del Daily Planet por escribir un artículo en el que destapó alguno de sus muchos trapos sucios. La sencilla historia sobre el candidato deja, sin embargo, un regalo oculto: las deliciosas conversaciones entre Lois y Clark que se convertirán en marca de la casa de los guiones de Casey, quien quiso explorar la parte humana de Superman a través de su matrimonio: Me encanta el aspecto mitológico, pero también las conversaciones entre Lois y Superman, dos personajes con una historia emocional muy fuerte que todavía contiene mucha energía. Una energía que choca contra este universo ficticio y fantástico.
Los siguientes dos números presentan de nuevo una aventura con sabor años 60. Aquí, Casey construye una trama sobre rituales de apareamiento alienígenas y niños convertidos en insecto, sin perder la oportunidad de dar una valiosa lección sobre heroísmo a través del personaje de Minuteman. Lección que remata a la perfección en el siguiente y último número, todo un paseo por la fantasía de boca de un Superman que le relata a su esposa sus más increíbles peripecias, al tiempo que le expone sus tribulaciones como haría cualquier marido. Aunque cualquier marido no lo haría mientras detiene erupciones volcánicas o rescata trasatlánticos…
En definitiva, el propio Joe Casey resumió perfectamente el valor de su etapa al frente de Adventures: Mi tarea es escribir historias que no se esperan. Siempre he creído que ese es mi trabajo. Intentar hacer algo nuevo y darle a Superman un soplo de aire fresco después de estar rondando por aquí desde hace más de 65 años.
Pues misión cumplida, Joe.

Javier Olivares Tolosa

CONTRAPORTADA

¿Quieres comprar una enciclopedia universal? Los gemelos Mxy te la venderán encantados… ¡aunque para ello tengan que destruir la ciudad de Metropolis! ¿Cuál es el secreto que se esconde tras el nuevo e idolatrado candidato a la presidencia de los Estados Unidos que ahora ostenta Lex Luthor? ¿Y qué relación guarda un aspirante a superhéroe enmascarado con la misteriosa transformación de todos los niños pequeños de Metropolis en insectos?
Con la respuesta a todas estas preguntas y mucho más, Joe Casey y Derec Aucoin concluyen en su etapa al frente de Adventures of Superman, en este segundo volumen en el que todo es posible.

23 de junio de 2010

CLÁSICOS DC: SUPERMAN: KRYPTONITA NUNCA MÁS

Textos publicados en el volumen recopilatorio Clásicos DC: Superman: kryptonita nunca más (Julio 2010).

Artículo:

SALVANDO A SUPERMAN


El antiguo Imperio Romano fue un ejemplo de poder. Durante cinco siglos, abarcó desde el Océano Atlántico hasta el Mar Negro, y desde el desierto del Sáhara hasta lo que hoy es Escocia; más de seis millones de kilómetros cuadrados. Pero un poder así no podía durar eternamente, como dejó escrito para la posteridad el cónsul e historiador romano Cornelio Tácito (55-120 d.C.), quien aseguró que “el poder nunca es estable cuando es ilimitado”. Y, en efecto, a finales del siglo V, el Imperio Romano llegaba a su fin.
La hegemonía de Superman no duró cinco siglos pero, en un medio tan joven como el cómic, el tiempo se mide en tramos más cortos. Desde la primera aparición del Hombre de Acero en el ya histórico Action Comics #1 de 1938 (del que, recientemente, se ha vendido un ejemplar por 1.000.000 de dólares), Superman se volvió imparable. Imparable en ventas, imparable en popularidad, imparable en crecimiento del imperio que, igual que el romano en su época, se expandió a su alrededor.
Pero, paradójicamente, el Hombre del Mañana se volvió demasiado imparable sobre el papel. De justiciero agresivo y con un punto de chulería, el personaje fue evolucionando hasta convertirse en algo que bien podríamos llamar un dios. Omnipotente y omnipresente, capaz de hacer frente a cualquier adversario o situación sin que representara para él un verdadero desafío. Poderes tan pintorescos como la supermemoria, la superventriloquia o el supercálculo mental – o prácticamente cualquier don al que se le añadiera el prefijo súper – le ayudaron no solo a derrotar amenaza tras amenaza, sino a salir airoso de cualquier problema cotidiano. Evidentemente, esto llegó a resultar tedioso para el lector, que perdió el interés por un personaje al que siempre veía triunfante, y a quien parecía que los poderes le brotaban sobre la marcha según las necesidades.
De ahí que, en 1971, el guionista Dennis O’Neil fuera encargado de la irónica tarea de salvar a quien podía hacerlo todo. Su misión era rescatar a Superman de su hastío y convertirlo de nuevo en un personaje que pudiera gustar al lector. Y su solución fue la historia que acabas de leer, una historia que, valientemente, comienza con la destrucción del único elemento que podía hacer mella en el todopoderoso Superman: la kryptonita. Con la premisa de un mundo en el que Superman ya no debe temer a nada, se planteó esta saga en la que no solo se revisó al personaje, sino que también se realizó un perfecto alegato sobre las consecuencias de que alguien ostente un poder ilimitado e imparable.
Como broche de oro, en este tomo también habéis podido leer la historia publicada en el Superman Special #1 de 1992, escrita y dibujada por Walter Simonson, y que presenta una suerte de homenaje a la saga en la que Superman dejó de ser tan súper. Y es que, aunque otros recogieron el testigo, siempre le deberemos a Dennis O’Neil ser el primero en atreverse a desafiar a un dios.

Javier Olivares Tolosa

CONTRAPORTADA

Un accidente durante un experimento ha transformado la letal kryptonita en inofensivo metal. Ahora no hay nada en la Tierra que pueda detener a Superman. ¿O sí? Tras el incidente, un misterioso ser formado de arena comienza a dejarse ver, y en su presencia parece que Superman pierde sus poderes. ¿Qué se esconde tras el extraño hombre de arena? ¿Y cuáles serán las consecuencias para Superman?
Dennis O’Neil, Curt Swan y Murphy Anderson firman la primera revisión del Superman clásico antes de las Crisis en las tierras infinitas, en un volumen que se complementa con el número especial de Walter Simonson que homenajeó a aquella historia veinte años después.

SUPERMAN VOL. 2 NÚM. 38

Textos publicados en Superman Vol. 2 núm. 38 (Julio 2010).

ANTERIORMENTE EN SUPERMAN


La visita de los Green Lanterns a Nuevo Krypton terminó cuando el General Zod les instó a marcharse al no tener jurisdicción en su planeta. Además, Kal-El fue detenido y acusado de traición por desobedecer las órdenes de Zod de acabar con la vida del fugitivo al que perseguía. Enfrentándose a la pena de muerte, Kal asumió todos los cargos y se negó a escapar de la prisión pese a que Tyr-Van, cumpliendo instrucciones de Zod, la dejó abierta para tantearle. La prueba fue suficiente para que Zod reconsiderara su opinión sobre la lealtad de Kal-El a su pueblo, consiguiendo su indulto ante el consejo. Pero todo se vio abruptamente interrumpido cuando un rebelde disparo sobre el general…

Artículo:

JAQUE


En el libro El arte de la guerra, el tratado más conocido e influyente sobre la estrategia y táctica militar, podemos encontrar una frase que resume en gran medida la idea del autor sobre cómo vencer en una contienda: “el supremo arte de la guerra es doblegar al enemigo sin luchar”. Estas palabras, escritas alrededor del año 500 a.C. por el filósofo y estratega chino Sun Tzu, son consideradas aún hoy en día como una piedra angular en el campo de la organización militar. No debe de haber ni un solo general en todo el mundo que no se haya valido de las enseñanzas de Sun Tzu para comandar a sus tropas o preparar el terreno antes de una batalla, así como también para mermar el potencial enemigo antes de llegar a las armas.
En este número ha quedado muy claro que El arte de la guerra es el libro de cabecera del General Lane. Mientras que las tensiones entre humanos y Nuevo Krypton ya han alcanzado un punto sin retorno – los kryptonianos tienen prohibida la entrada en la Tierra y son objeto de una durísima campaña de desprestigio en los medios de comunicación, manipulados por el proyecto 7734 – Lane ha jugado su mejor baza valiéndose del kandoriano Ral-Dar para hacer el trabajo sucio de acabar con el líder militar de Nuevo Krypton, el General Zod. Y pese a que el atentado contra Zod no haya tenido como resultado su muerte, lo que sí ha conseguido es desestructurar completamente la frágil cúpula de Nuevo Krypton, al provocar un clima de caos y desconcierto que los ha dejado más vulnerables y asustados que nunca. Todo esto Lane lo ha logrado sin ni siquiera mancharse las manos, desde las sombras, sirviéndose de la buena voluntad de Ral-Dar, a quien ha manejado como el titiritero que hace bailar a una marioneta. Una vez más, la astucia del general Lane nos recuerda a otro célebre general americano, George Patton, y a una de sus máximas: “el patriotismo en el campo de batalla consiste en conseguir que algún desgraciado muera por su país antes de que él consiga que tú mueras por el tuyo”.
Pero esto es solo el principio. Acaba de comenzar una historia que afecta a todas las colecciones de Superman y que se desarrollará en estas páginas durante los próximos tres meses, complementándose, además, con los dos tomos recopilatorios Mundo sin Superman en los que seguiremos el curso de la acción desde la perspectiva de Mon-El, Guardián y la Policía Científica (en las páginas de Superman) y de Nightwing y Flamebird (como protagonistas de Action Comics). Todo el universo DC se estremece ante la perspectiva de que estalle la guerra entre la Tierra y Nuevo Krypton. Y es que, en palabras del filósofo Séneca, “el temor a la guerra es peor que la guerra misma”.
O quizá no…

Javier Olivares Tolosa

4 de junio de 2010

LAS AVENTURAS DE SUPERMAN DE JOE CASEY Y DEREC AUCOIN NÚM. 1 (DE 2)

Textos publicados para el volumen 1 (de 2) de Las aventuras de Superman de Joe Casey y Derec Aucoin (Junio 2010):

Artículo introductorio:

UNA HISTORIA DE AVENTURAS

En junio de 1938, una revista juvenil llamada Action Comics revolucionó el mundo del cómic con el personaje de Superman, un visitante de otro planeta que empleaba sus poderes para luchar contra el crimen, la opresión y la injusticia. Su apabullante e inesperado éxito provocó que, tan solo un año más tarde, el nuevo héroe diera el salto a una colección propia que recibió su nombre y que, igual que Action Comics, todavía continúa hoy en día. Pero en la historia de Superman hubo un pequeño paréntesis que conviene explicar.
A mediados de los 80, el multiverso DC estaba tan saturado de tierras paralelas que resultaba complejo de seguir incluso para los lectores más fieles de la editorial, con el consecuente poco atractivo para los lectores potenciales. La solución para semejante problema recayó en la archiconocida Crisis en tierras infinitas, épica aventura que transformó aquel caos en un nuevo universo respetuoso con sus cinco décadas de historia y, al mismo tiempo, accesible para las nuevas generaciones.
La Crisis (perfectamente planeada por el equipo de DC) permitió reescribir el origen de algunos personajes que, con los años, habían ido perdiendo fuelle. Superman era el perfecto ejemplo. Con el tiempo se había vuelto tan poderoso que sus historias carecían de interés. Y ahí entró el guionista y dibujante John Byrne para modernizar el origen de Superman haciéndolo más humano, restándole poder, y volviéndolo más atractivo para el nuevo lector.
Pero estos cambios también influyeron en el apartado editorial del Hombre de Acero. A finales de 1985, Superman aparecía cada mes en tres colecciones: Action Comics, Superman y World’s Finest. Tras Crisis, solo Action Comics permaneció intocable. World’s Finest, mítica cabecera en la que Superman y Batman compartían aventuras, se despidió de los lectores en su número 323. Y en cuanto a Superman, “finalizó” en el 423 para convertirse en una nueva colección titulada Adventures of Superman que arrancó con el número 424, continuando donde terminaba su predecesora. Al mismo tiempo, un nuevo volumen de Superman, en coherencia con el renovado origen elaborado por John Byrne, empezó desde el número 1.
Veinte años después, una nueva Crisis volvería a trastocar las colecciones del Hombre de Acero. En esta ocasión fue la Crisis infinita, evento que derivó en la cancelación de Superman en el número 226. Adventures of Superman terminó en el 649 y volvió a llamarse Superman, reenganchándose con su numeración original a partir del 650.
Pero en su andadura de 226 ejemplares, Adventures of Superman dejó muchas historias memorables, y he aquí la razón de presentar ahora este primer volumen recopilatorio de la etapa de Joe Casey y Derec Aucoin en la mentada cabecera. En las próximas páginas encontrarás tres historias autoconclusivas y una magnífica saga en cinco partes. Y al final del tomo, analizaremos en profundidad muchos aspectos de este pasado reciente de Superman que ahora te dispones a descubrir.

Javier Olivares Tolosa

Artículo final:

ANTECEDENTES, CONTEXTO Y ANOTACIONES

Teniendo en cuenta que el universo actual de Superman está inmerso en una trama de proporciones épicas como Mundo de Nuevo Krypton, ¿no es un auténtico gustazo poder echar la vista atrás y disfrutar de aventuras tan sencillas y entretenidas como las de este tomo? O, aunque no sigas la serie mensual del personaje (¡no sabes lo que te estás perdiendo!), ¿no es igualmente una delicia devorar del tirón unas cuantas historias del Hombre de Acero, completamente al margen de crisis temporales, conflictos interplanetarios y supervillanos con mala uva?
Seguro que la respuesta a ambas preguntas es un rotundo “sí”. Y es que los números de Adventures of Superman que se incluyen en este recopilatorio son una perfecta muestra de lo mejor que se hacía con el Hombre del Mañana a principios de la presente década. Gran parte del mérito se le debe reconocer al guionista Joe Casey, quien se dedicó casi exclusivamente a Superman entre 2001 y 2004, formando junto a Derec Aucoin a los lápices el principal equipo creativo de Adventures of Superman.
Pero aunque la lectura de este recopilatorio resulte tan amena, en la época en la que estos cómics se publicaron Superman estaba inmerso en una trama de la que no se libraba ninguna colección, y algunos acontecimientos sumamente trascendentes ocurrieron entre los números que acabas de leer.
La primera historia de este tomo pertenece al Adventures of Superman #590. Habréis visto que Lex Luthor aparece nada menos que como presidente de los Estados Unidos y, en calidad de ello, ordena a Superman rescatar a un supuesto periodista americano prisionero en la nación enemiga de Bialya. Para tener una visión global de toda la historia, conviene remontarse al recopilatorio Superman: Presidente Lex, que narra cómo Luthor llegó a la Casa Blanca. En su nuevo cargo, el archienemigo de Superman no tardaría en involucrar a toda la Tierra en una guerra contra un conquistador galáctico llamado Imperiex, dando pie a la saga Nuestros mundos en guerra que puedes encontrar en el coleccionable Universo DC: Superman. Fue durante esta historia que acontecieron muertes tan sonadas como la del General Sam Lane, padre de Lois y actualmente uno de los personajes clave en el desarrollo de los acontecimientos de Nuevo Krypton. Pero ¿cómo puede ser eso – te preguntarás – si acabamos de decir que murió en la batalla contra Imperiex? Tendrás que descubrirlo en la serie Superman…
La siguiente historia, en la que Superman acompaña en su lecho de muerte a un valiente oficial de la marina rusa, reproduce el Adventures of Superman #599. Llamará la atención el nuevo color de la “S”, que cambió el amarillo por un negro mucho más solemne como recordatorio de las bajas de la guerra contra Imperiex que tuvieron lugar los meses anteriores. Aunque, en una triste serendipia, el nuevo escudo de Superman serviría también como muestra de respeto por las víctimas de los trágicos atentados del 11 de septiembre de 2001. En aquel doloroso contexto, por puro azar del destino, el Adventures of Superman #596, recién publicado, mostraba en una viñeta las torres Luthor terriblemente dañadas por el conflicto de Nuestros mundos en guerra, con un aspecto estremecedoramente similar al de las Torres Gemelas.
La siguiente aventura da un salto de casi un año. En Adventures of Superman #610, con Superman luciendo de nuevo su escudo rojo y amarillo, la historia termina con el Hombre de Acero explicándole a un niño cuya madre acaba de morir que ni siquiera él tiene el poder para salvar a todo el mundo. Superman demuestra que tiene esa difícil lección bien aprendida, todo lo contrario que su prima Kara en el mucho más reciente tomo de Supergirl Así es la vida, en el que la Chica de Acero, tratando de salvar la vida de un niño enfermo de cáncer, aprende por las malas la dura realidad de que ni siquiera un héroe puede jugar a ser Dios.
Los últimos cinco cómics de este volumen comprenden una saga publicada entre los números 612 y 616 de Adventures of Superman. Pero, por si te preguntas por el número 611 (febrero 2003), formó parte, junto a los correspondientes ejemplares de ese mes de Action Comics, Superman y Superman: The Man of Steel, de la historia Corazones Perdidos, también publicada por Planeta DeAgostini. En ella, Superman se adentraba en los suburbios más abandonados de la mano de Dios para rescatar a su amiga del alma, Lana Lang, de unas criaturas sobrenaturales que se nutrían de la pena de las personas desamparadas.
Pero volviendo a la última saga de este recopilatorio, la pequeña odisea de Superman en Heroville nos deja algunos momentos antológicos. Por ejemplo, todas las páginas pertenecientes al Adventures of Superman #612, en las que encontramos un maravilloso recuerdo a los orígenes de Superman en Action Comics (que puedes encontrar en la colección Los archivos de Superman), amén de una genial comparativa que evidencia cuánto ha evolucionado aquel rudo justiciero hasta convertirse en el noble héroe actual. El arte de Derec Aucoin deja también un fantástico easter egg para melómanos que os invito a descubrir en el Adventures of Superman #614, con una viñeta que homenajea la mítica portada del disco Abbey Road de The Beatles.
Pero, sin lugar a dudas, lo mejor de este volumen es, precisamente, que es totalmente disfrutable por sí solo. Esa era la magia de esta época de Adventures of Superman, orquestada por Casey y Aucoin y que, en un par de meses, continuaremos ofreciéndote en un segundo y último volumen que completa esta maravillosa etapa de la historia del Hombre de Acero.

Javier Olivares Tolosa

CONTRAPORTADA

¿Querías aventuras de Superman? Pues aquí las tienes. Planeta DeAgostini presenta el primer volumen que recopila la etapa de Joe Casey y Derec Aucoin al frente de la desaparecida colección Adventures of Superman, heredera de Superman entre 1986 y 2006.
En este tomo autoconclusivo, el nuevo presidente de los EE.UU, Lex Luthor, tratará de convertir a Superman en su mercenario particular en el conflicto contra la nación de Bialya. Conocerás un poco mejor las secuelas que dejó en el universo de Superman la terrible guerra contra Imperiex. Y acompañarás al Hombre de Acero hasta Heroville, un teseracto habitado por pintorescos héroes, para luchar contra tres villanos que cobran vida desde las páginas de una novela.

SUPERMAN VOL. 2 NÚM. 37

Textos publicados en Superman Vol. 2 núm. 37 (Junio 2010):

ANTERIORMENTE EN SUPERMAN

La acertada y valerosa intervención del comandante Kal-El durante el secuestro de Alura a manos de miembros descontentos del gremio obrero (prácticamente esclavos sin representación en el gobierno) resolvió la situación sin derramamiento de sangre. No obstante, su actitud protectora con cualquier forma de vida no contó con la aprobación del General Zod, y le costó también la enemistad del comandante Gor. Pero la pelea entre ambos quedó interrumpida por un pequeño grupo de Green Lanterns encabezados por Hal Jordan que aparecieron en Nuevo Krypton con intenciones todavía desconocidas…

"A MI SEÑAL, IRA Y FUEGO"

La elección de la frase que sirve como título de este artículo no es casual. La pronunció un general llamado Máximo (interpretado por Russell Crowe) en la película Gladiator, de Ridley Scott, y precedía a una batalla decisiva entre el ejército romano y los bárbaros de Germania. Más tarde, Máximo acabaría siendo víctima de una conspiración y su historia daría un giro tan dramático como épico. Quizás el paralelismo entre Gladiator y la trama de Nuevo Krypton no sea muy obvio ahora, pero pronto descubriremos que ambas comparten la decisiva importancia de sus generales, aviesos complots, y una épica que las transforma en epopeyas.
Este mes supone un enorme punto de inflexión en el desarrollo de la historia de Mundo de Nuevo Krypton. El atentado contra el General Zod sirve como disparo de salida (y nunca mejor dicho) para la saga Nombre en clave: Patriota, que ocupará las páginas de esta colección durante los próximos tres meses. Este evento, que se desarrollará con la Tierra y Nuevo Krypton como escenario de la acción y contará con una trama llena de conspiraciones y misterios que envolverán a Mon-El, Nightwing, Flamebird, Supergirl, Atlas, el General Lane, Reactrón, Metallo y otros muchos personajes conocidos (más algún otro que os sorprenderá), resultaba demasiado grande para resolverse en una sola colección. En su edición original, Nombre en clave: Patriota se publicó entre las colecciones World of New Krypton, Action Comics, Superman y Supergirl. Pero para los lectores de Planeta DeAgostini será mucho más sencilla de seguir sin perder detalle puesto que, en los próximos meses, se publicará en su correcto orden de lectura en los números 38, 39 y 40 de Superman.
Desvelar los acontecimientos venideros sería privaros de la emoción de ir descubriendo las redes de este imprescindible arco argumental. Diremos solo que volveremos a ver a Superman ataviado con su uniforme azul y rojo sobrevolando los cielos de Metropolis; que se desvelará quién es el auténtico titiritero tras los hilos de la campaña de odio contra los kryptonianos y responsable de las maquinaciones para que la Tierra y Nuevo Krypton entren en guerra; y que la carrera militar de Kal-El despegará más rápido que una bala.
Todo esto estalla tras la última página de este cuaderno, que también ha estado presidido por el buen hacer de James Robinson, Greg Rucka y Pete Woods. Mención especial para las páginas del juicio contra Kal-El, que parecen directamente sacadas de Superman: The Movie (Richard Donner, 1978), un referente que cada vez va a tener más presencia en los cómics del Hombre de Acero. Y si no, esperad y veréis.

Javier Olivares Tolosa

1 de mayo de 2010

MUNDO SIN SUPERMAN NÚMERO 2

Textos publicados en Mundo sin Superman núm. 2 (Mayo 2010):

ANTERIORMENTE

Meses atrás, Superman liberó la ciudad de Kandor de las garras de Brainiac. Sus 100.000 habitantes, instalados en el Ártico, se convirtieron en el punto de mira de toda la Tierra, hasta que las tensiones se tornaron en un conflicto violento que se cobró varias vidas humanas y la del líder kryptoniano Zor-El, el máximo exponente de los ideales de coexistencia pacífica entre ambos mundos. Al final, los kandorianos se crearon un planeta artificial en órbita opuesta a la de la Tierra, donde les fue prohibida la entrada. Superman decidió vivir en Nuevo Krypton para descubrir lo que pudiera estar fraguándose dentro, y dejó a su amigo Mon-El, aparentemente curado e inmunizado al plomo, al cuidado de Metropolis.

PRÓXIMAMENTE (finalmente no publicado)

Tras el atentado contra el General Zod, la trama se complica todavía más. ¿Quién es el joven que ha intentado matarlo? ¿Por qué lo ha hecho? Todas las respuestas comenzarán a tomar forma a partir del número 38 de Superman, donde da comienzo la saga Nombre en clave: Patriota. En ella descubriremos quién es el auténtico responsable del intento de asesinato del líder militar kryptoniano, y hasta qué punto la Tierra y Nuevo Krypton están al borde de la guerra. Además, el astuto general Lane convertirá también a Nightwing, Flamebird y Mon-El en peones de la conspiración que el proyecto 7734 está orquestando desde las sombras para que el mundo siga temiendo a los kryptonianos…

EL SUPERMAN QUE NO VINO DE KRYPTON

Con el inmenso poder que confiere nuestro sol amarillo a sus células, Lar Gand, nativo del planeta Daxam, bien podría rivalizar en fuerza y habilidades con el mismísimo Superman. Su corazón noble le otorga, además, la otra virtud imprescindible para ser un héroe. Pero la mala suerte se convirtió en compañera de viaje del daxamita desde el mismo momento en que abandonó su mundo y fue a caer en el nuestro.
Hace muchos años, el destino quiso que la nave de Lar Gand aterrizara en Smallville, Kansas, donde otro joven alienígena con grandes poderes lo encontró amnésico y hablando una lengua extraña. Aquel idioma que hablaba y los superpoderes que manifestaba bajo un sol amarillo indujo a creer que provenía del planeta Krypton, el mismo planeta del muchacho que lo acababa de encontrar. La conexión entre ambos fue inmediata, y su nuevo amigo, cuyo nombre natal era Kal-El, le dio un nombre hermanado con el suyo, inventado a partir del día de la semana que era cuando se produjo “el bautizo”. Así, aquel soleado lunes en el Medio Oeste de los Estados Unidos, trajo consigo a Mon-El. Parecía una suerte que hubiera sido encontrado por aquel joven hijo de granjeros llamado Clark Kent. Ambos encontraron en el otro a un igual. A un amigo. A un hermano.
Pero la realidad pronto golpeó a los dos muchachos. El recién llegado enfermó de gravedad. El plomo del aire, algo inocuo para cualquier forma de vida terrestre o kryptoniana, estaba envenenándolo y matándolo. Aquello reveló que no procedía de Krypton y, aún peor, firmó la inevitable sentencia de muerte del daxamita. Incapaz de curarlo, Clark tuvo que enviar a su amigo al único lugar donde el tiempo no transcurría y donde la enfermedad dejaría de afectarle: la Zona Fantasma.
Los años transcurrieron. Clark Kent se convirtió en Superman, el campeón de Metrópolis, pero jamás cejó en su intento de encontrar la cura para su amigo, quien tantas veces le ayudó incluso desde su confinamiento en aquella dimensión más allá del tiempo y el espacio.
En la misión de sanar a Mon-El, sin embargo, Superman no obtenía el éxito deseado.
Pasó más tiempo todavía y una fuerza desconocida absorbió la Zona Fantasma ante la desesperación de un Hombre de Acero que no podía sino contemplar, impotente, cómo su amigo iba a morir sin que él pudiera hacer nada para evitarlo. Mon-El decidió salir de la prisión que lo había mantenido vivo todos aquellos años y morir como un hombre libre junto a su amigo, en vez de ser engullido por aquella misteriosa nada devoradora. Increíble y oportunamente, un frasco con el símbolo de la Legión de Superhéroes y la etiqueta “Mon-El, bébeme”, apareció en la Fortaleza de la Soledad. Desconfiado, Superman se lo dio a beber a su amigo, sin saber muy bien qué iba a suceder…
A partir de ahí, Mon-El vivió las aventuras (y desventuras) que habéis presenciado en las páginas anteriores de este volumen.
Pero toda historia tiene un comienzo, y la de Mon-El, Lar Gand de Daxam, o la del propio planeta Daxam, todavía constituyen un misterio y tienen un origen tan apasionante como sorprendente. Un origen que, por vez primera, puedes conocer a vuelta de página.

Javier Olivares Tolosa

CONTRAPORTADA

Lejos de terminar con las tensiones, el nacimiento de Nuevo Krypton, hogar de los 100.000 kryptonianos que Superman liberó tras derrotar a Brainiac, ha sido el detonante del peligroso clima de rechazo contra los kryptonianos que se vive ahora en la Tierra. En este contexto, el joven Mon-El, un héroe tan poderoso y noble como inexperto, ha tomado el relevo de Superman como protector de Metropolis. Pero pronto entenderá que los supervillanos y las crisis no serán sus únicos problemas…
Desde las páginas de Superman y del equipo creativo formado por James Robinson y Renato Guedes, Mundo sin Superman núm. 2 presenta una Metropolis en la que Mon-El, Guardián y Acero, entre otros, deberán hacerse cargo de una ciudad al borde del caos.

CONTRAPORTADA RELACIONADA UDC

La Tierra y Nuevo Krypton se han convertido en enemigos irreconciliables, y las consecuencias del choque podrían afectar no solo al universo del Hombre de Acero, sino a todo el Universo DC. Asiste mes a mes en Superman a la difícil cruzada de Kal-El en Nuevo Krypton, donde se ha convertido en un respetado comandante bajo las órdenes del supuestamente redimido General Zod. Supergirl, entre la Tierra y Nuevo Krypton, tendrá que lidiar además con su nueva enemiga, Superwoman, cuya identidad e intenciones quedan al descubierto en el tomo ¿Quién es Superwoman? Y completando la trama, los tomos Mundo sin Superman recopilan las aventuras de Nightwing y Flamebird y Mon-El como nuevos protectores de un mundo que se está desmoronando. ¿Te lo vas a perder?