MIS ARTÍCULOS PUBLICADOS

Todos mis trabajos para las colecciones de Superman (y relacionadas) de Planeta DeAgostini y ECC Ediciones, que cada mes actualizaré con los nuevos artículos que aparezcan publicados. Puedes usar el buscador del blog para localizar las entradas por el título del cómic en el que se publicó.También encontrarás aquí mis artículos realizados para otras publicaciones impresas como Dolmen, Cinemacomics, Bats... Y, por supuesto, para estar al día de todo sobre Superman, no te olvides de visitar mi página principal: www.supermanjaviolivares.net.

28 de febrero de 2009

SUPERMAN VOL. 2 NÚM. 21

Publicado en Superman Vol. 2 núm. 21 (Febrero 2009)

ANTERIORMENTE EN SUPERMAN

Tras rescatar a Lana de la Reina Insecto, Superman intentará por enésima vez hallar una cura para su amigo Mon-El. Nativo de Daxam, el joven llegó a la Tierra hace años, huyendo de un mundo que prohibía la tecnología. Después de que se envenenara accidentalmente con plomo (letal para su especie), Superman lo envió a la zona fantasma para que no muriera. Más tarde, el Hombre de Acero es atacado por Paragon, un villano que absorbe y reproduce superpoderes, y conducirá la pelea a la Fortaleza. Pero de repente, en el cielo, aparecen tres sacerdotes daxamitas reclamando a Mon-El para juzgarlo y castigarlo por herejía...

CRÓNICA DE UNA CRISIS EN TRES ACTOS

La conclusión de la historia de Mon-El zanja la primera etapa del dibujante brasileño Renato Guedes al frente de Superman, después de su trabajo con la Chica de Acero en el volumen Supergirl: Reunión. Muy pronto podréis volver a disfrutar del estilo de este ilustrador en un arco argumental de James Robinson que recuperará a Atlas, personaje creado por Jack Kirby en 1975, y concederá merecido homenaje a un secundario muy querido para los seguidores del Hombre del Mañana. Todo esto tendrá lugar en la cabecera Superman, mientras que por Action Comics desfilarán varios dibujantes en los próximos números. Geoff Johns, siempre a la cabeza como guionista, nos presentará junto a Joe Prado una historia de Superman, Batman y Relámpago cuyo final enlazará con el gran acontecimiento del que luego hablaremos; y con Jesús Merino empuñando el lápiz, le dará un nuevo enfoque al personaje de Winslow Schott, el Juguetero.
Precisamente Action Comics ha sido también escenario de una de las sagas más interesantes de los últimos tiempos, Último Hijo, co-guionizada por el director de la mítica Superman The Movie, Richard Donner, y con el espléndido pero impuntual dibujo de Adam Kubert. Será justamente el mes que viene cuando la historia de Christopher Kent alcanzará su esperado desenlace; un desenlace que conviene no perderse.
Y en pocos meses, de nuevo en Action Comics, el inglés Gary Frank volverá a hacer equipo con Geoff Johns en una aventura de las que quedan para el recuerdo. Bajo el título Brainiac se presentará un arco argumental en cinco episodios donde el Hombre de Acero se enfrentará a su antiguo enemigo, al que veremos con un nuevo aspecto a medio camino entre su look más clásico y la peor pesadilla de H.R. Giger. El coluano aparecerá como un personaje mucho más oscuro, malvado y trascendente… no sólo para Superman, sino para el pasado de su mundo natal y el futuro de su planeta adoptivo. Al mismo tiempo, se explorará más en profundidad a Supergirl: cuáles son sus terrores y dónde reside su auténtica naturaleza heroica. Además, veremos a la joven Kara haciendo frente a un increíble descubrimiento cuyas consecuencias aún no podemos ni imaginar. Aunque todo esto no será más que la antesala de lo que nos llegará en 2009 con Nuevo Krypton, un arco en nueve partes que se desarrollará entre las colecciones Superman, Action Comics y Supergirl. En él veremos como nuestro mundo debe dar cobijo a 100.000 kryptonianos superpoderosos, todos bajo la responsabilidad del Hombre de Acero. ¿De dónde han salido? ¿Cómo se las apañará nuestro protagonista para hacer de niñera de 100.000 seres con un poder igual al suyo? ¿Y cómo afectará al mundo esta nueva comunidad de “supermanes”? Tendrás que seguir muy de cerca esta colección para descubrir la respuesta.
Pero centrémonos ahora en el final de la aventura que acaba de terminar. En él observamos una mano de proporciones gigantescas amenazando con atrapar toda la galaxia. Dicha imagen, algo descabellada, habrá hecho que la memoria de los lectores más fieles de DC Comics se ponga en funcionamiento. Hace más de veinte años ya se vio algo parecido. Hace tan solo tres, la historia se repetía. Y es ahora cuando el círculo va a cerrarse. Un círculo de tierras infinitas, realidades paralelas y universos múltiples. Un círculo que empezó a dibujarse en 1985 después de un estudiado movimiento editorial que cambiaría para siempre no sólo el Universo DC, sino la forma de entender el cómic de superhéroes.
Tras la memorable historia de 1961 –publicada en The Flash #123- en la que el Flash Barry Allen conocía al Flash Jay Garrick, su homónimo de una tierra alternativa que se conocería como Tierra Dos, el Universo DC se convirtió en un multiverso. Las tierras paralelas, separadas entre sí al vibrar en frecuencias distintas, devinieron escenario recurrente donde presentar historias o ubicar personajes que estaban fuera de la continuidad. Dicha premisa se explotó de tal forma que el racimo de mundos creció sin medida, así como las visitas de personajes de una tierra a otra. Incluso se convirtió en costumbre que la JLA y la JSA compartieran espacio cada verano en la cabecera Justice League of America; ambos equipos aunando esfuerzos para enfrentarse a villanos desmedidamente peligrosos. Algunas de estas historias han sido recopiladas en los volúmenes Crisis en tierras múltiples de Planeta DeAgostini, que son un perfecto ejemplo del Universo DC antes de su revisión, cuando la proliferación de tierras estaba en plena efervescencia.
Entonces, en los años ochenta, el multiverso amenazando con colapsarse a sí mismo y - lo que es peor - colapsar a los abnegados lectores, DC Comics optó por la simplificación. Para el aficionado habitual ya resultaba laborioso estar al tanto de todo el enmarañado de tierras y personajes, pero para el lector potencial era sencillamente imposible subirse al carro del multiverso. Por todo ello, se puso en marcha el proyecto más ambicioso de la historia del cómic, cuyo objetivo principal era destruir todo lo creado durante cincuenta años de historia y volver a crearlo desde los cimientos, de una manera comprensible y coherente. No bastaba con dar carpetazo. Había que concluir de modo honesto, con una historia que culminara con la destrucción del universo múltiple y el nacimiento de un universo único que contuviera una sola Tierra. A partir de ahí, todos los personajes serían redefinidos y todas las colecciones partirían de cero quedando en manos de los mejores equipos creativos de la época. Así el Universo DC sería - más que nunca - accesible para las nuevas generaciones sin fallarles a los fieles más veteranos.
Bueno, nadie dijo que fuese a ser sencillo…
Fue el escritor Marv Wolfman quien levantó la mano dispuesto a ocuparse de aquella maxisaga destructiva-constructiva. Wolfman reconoce que, de niño, leyendo aquellas historias en las que la JLA y la JSA se unían en un solo súper-equipo, él ya trataba de concebir qué clase de villano haría falta para suponerles un auténtico desafío. Se inventó un ser al que llamó El Bibliotecario, el cual, pese a su nombre poco amenazador, serviría de base para crear al antagonista de aquella Crisis: el Anti-Monitor. En 1981, con Wolfman al guión y George Pérez como dibujante, se anunciaba la propuesta de Crisis en tierras infinitas. Se trabajó en ella sin descanso durante cuatro años, hasta que finalmente vio la luz en doce números que se publicaron a lo largo de 1985. No exageramos al asegurar que esta historia es la piedra de Rosetta del Universo DC, imprescindible para poder comprender muchos de los acontecimientos que han ocurrido desde entonces y otros que están a punto de ocurrir. Los lectores más recientes -o los coleccionistas de pro- la tienen a su alcance en una excelente edición Absolute publicada por Planeta DeAgostini.
Sin entrar en detalles que requerirían mucho más espacio del que disponemos para este artículo, Crisis en tierras infinitas forzó a los mundos supervivientes del multiverso a fusionarse en uno solo. Esta nueva Tierra, pese a ser una amalgama de diversos mundos, conservaba mayor número de detalles relativos a los dos escenarios más conocidos: Tierra Uno (el hogar de los héroes modernos) y Tierra Dos (el mundo de los héroes de la Edad de Oro). Entre el gran número de bajas que hubo en aquella Crisis, destacan dos de forma especial: Supergirl, que daría la vida por salvar la de su primo durante la batalla contra el Anti-Monitor; y Barry Allen, el Flash original de Tierra Uno, que moriría tan heroicamente como había vivido. No podemos olvidarnos tampoco de las “anomalías”, aquellos personajes que lucharon en la Crisis y que sobrevivieron a la destrucción de sus mundos: Alexander Luthor, el hijo del Lex Luthor y la Lois Lane de Tierra Tres, un mundo donde los seres superpoderosos eran villanos que formaban el Sindicato del Crimen; Superboy, el único superhéroe de Tierra Prima; y el Superman y la Lois Lane de Tierra Dos, donde él dirigía el Daily Star y ambos estaban casados, como se vio en la historia clásica Superman toma esposa publicada dentro de La Boda de Superman. Estos personajes fueron enviados a una especie de limbo interdimensional, donde continuarían viviendo como meros espectadores de lo que ocurría en la renovada Tierra surgida tras la Crisis. Y así, con un nuevo panorama editorial clarificado y competitivo, la misión de Crisis en tierras infinitas estaba cumplida… aunque nada es para siempre.
En 2004, la Crisis de Identidad de Brad Meltzer y Rags Morales supondría el pistoletazo de salida para el segundo episodio de una trilogía cuyo primer acto lo había constituido el trabajo de Wolfman y Pérez. En esta nueva saga se vería cómo los miembros de la JLA, en aras de lo que creían correcto, fueron capaces de cruzar la fina línea que separa la justicia del despotismo. Cuando sus identidades secretas y sus familias se vieron amenazadas, algunos héroes tomarían la cuestionable decisión de borrar la memoria del Dr. Luz. Esto generó un cisma en el equipo y llevó a Batman a crear un sistema de vigilancia para tener controlados a sus compañeros, de los que sentía que ya no podía fiarse. Y es que el Caballero Oscuro, habiendo irrumpido en el cuartel de la Liga cuando los recuerdos del Dr. Luz estaban siendo borrados, recibió el mismo tratamiento para impedir que pudiera detener el proceso. Su satélite vigía, el Hermano Ojo, acabaría cayendo en manos equivocadas y sería eje central de la historia El Proyecto Omac, otro de los complementos imprescindibles de aquella segunda Crisis en ciernes.
El camino a lo inevitable seguiría allanándose en Cuenta Atrás a Crisis Infinita. Blue Beetle era asesinado por el líder de la organización Jaque Mate (y antiguo dirigente de la JLA) Max Lord, ahora decidido a acabar con todos los metahumanos. Lord activó el protocolo de emergencia del satélite robado, liberando el virus nanobótico Omac que convirtió a millones de humanos en máquinas de combate. El breve reinado del terror de Max Lord terminaría abruptamente en Superman: Sacrificio, cuando Wonder Woman tomaba la polémica decisión de asesinarlo para liberar a Superman de su control mental. Aquel acto enfrentó definitivamente al mundo con la comunidad superheroica y, lo que es peor, a la trinidad de DC entre sí, precipitando la inminente catástrofe puesto que, observando desde su prisión dimensional, los supervivientes de Crisis en tierras infinitas decidieron que ya era hora de intervenir. Así empezaba Crisis Infinita, esta vez con guión de Geoff Johns y contando con la participación de George Pérez, donde veríamos cómo Superboy Prime y Superman se obsesionaban con la idea de que habían salvado la Tierra equivocada a juzgar por el caos en el que estaba sumida. Superboy Prime sería un personaje crucial, atormentado por los recuerdos de una vida que le fue arrebatada, al tiempo que Alex Luthor, convertido en el auténtico villano de la historia, se aprovecharía de la fragilidad emocional de sus compañeros para convencerles de crear “la Tierra perfecta”. No lo conseguirían, pero la Crisis causaría enormes estragos. Algunos, como la muerte de Conner Kent a manos del malvado Superboy Prime, serían enseguida perceptibles, mientras que otros tardarían más en hacerse evidentes. Y es que hasta el final de la colección semanal 52 no se descubriría la verdad: el universo volvía a ser un multiverso, aunque esta vez no era interminable, sino que estaba formado por 52 tierras, cada una al cuidado de su propio Monitor, seres responsables de vigilar la estabilidad de las mismas.
Comenzaba así un tortuoso camino hacia la tercera y última parte de la Crisis. Después del período conocido como Un año después, Superman, Batman y Wonder Woman regresaban a la acción tras un periodo de retiro en el que se desarrolló la historia de 52. Inmediatamente después, en Cuenta Atrás a Crisis Final vamos viendo como el Universo DC se desmorona; sus acontecimientos relacionándose directamente con las series regulares de los personajes y con La Muerte de los Nuevos Dioses. Todo destinado a desembocar en Crisis Final, con el genial Grant Morrison como guionista y J. G. Jones al dibujo. Pero, en una historia tan compleja, serán muchos los afluentes que complementen la trama principal. Números unitarios como Crisis Final: Requiem (en el que se dará el último adiós a un querido miembro de la Liga) y otros que durarán varios meses, como Crisis Final: Apocalipsis (donde seguimos la evolución de dos de los principales protagonistas de Gotham Central) o Crisis Final: La venganza de los villanos (protagonizada por los villanos responsables de La muerte de Flash) aportarán más información y facilitarán la comprensión de Crisis Final. Sólo un dato para alimentar la expectación: si bien en Requiem se despedirá a un personaje que muere, la propia Crisis resucitará a otro no menos conocido e importante…
Como no podía ser de otra manera, Superman tendrá un papel fundamental en el conflicto, protagonizando dos miniseries vinculadas a la Crisis. Crisis Final: Superman Beyond será una historia en dos números (dibujados en 3D) durante el cual asistiremos al increíble viaje en el que se embarcará el Hombre de Acero para salvar la vida de su mujer. Y sobre todo Crisis Final: La Legión de tres mundos, una saga que durará cinco números en los que Superman se unirá a sus viejos amigos del siglo XXXI, la Legión de Superhéroes… por partida triple. Y es que en dicha serie el Hombre del Mañana formará equipo con las tres versiones conocidas de la Legión, cada una perteneciente a un mundo paralelo distinto. Debe remarcarse que la misión que llevarán a cabo podría decidir el destino de la Crisis, llamados como están a redimir a Superboy Prime. George Pérez se encargará de dibujar esta aventura demostrando que, aunque no se le haya encomendado la historia central, no podía andar muy lejos en un evento de esta magnitud.
Podrás ser testigo de todo esto en sólo unos meses. El Universo DC está al borde de su restructuración definitiva, y esta vez sí que nada volverá a ser lo mismo. ¿Te lo vas a perder?

Javier Olivares Tolosa

26 de febrero de 2009

LA BODA DE SUPERMAN

Textos que escribí para ser publicados para el tomo recopilatorio La boda de Superman (Febrero 2009), del que también fui traductor.

LA BODA DEL SIGLO


Todo un tópico, este título, pero es que en este volumen has podido leer uno de los momentos más emblemáticos de la historia del hombre de acero. Si la muerte y posterior regreso del personaje (en La Muerte de Superman, publicado por Planeta DeAgostini) supusieron un punto de inflexión, no solo en la trayectoria de Superman, sino en el futuro devenir de otros muchos héroes que copiarían la fórmula de “matar” a los personajes en sagas concretas, La Boda de Superman supuso el fin de una era y marcó, una vez más, un nuevo referente.
En cierto cómic publicado en 1938 (fechado en junio pero aparecido en abril), Superman y su alter ego Clark Kent ya mostraban un más que claro interés amoroso por la periodista (por aquel entonces, escritora de cotilleos y noticias rosa) del Daily Star, Lois Lane. Ella despreciaba a Clark por su aparente timidez, torpeza y cobardía, en un contexto histórico en el que los hombres estaban muy por encima de las mujeres en la sociedad (tomemos como ejemplo que, en los USA, no se obtuvo el sufragio universal hasta 1965), y estas cualidades “afeminadas” en un caballero, eran de muy poco agrado para las féminas. En cambio, Lois empezaría bien pronto a sentirse atraída por el magnífico, forzudo y agresivo justiciero que era Superman, comenzando así un triángulo amoroso que fue una de los pilares de las aventuras del hombre del mañana durante toda la Edad de Oro y la Edad de Plata. Lois está enamorada de Superman pero desprecia a Clark; Clark intenta ganarse a Lois pero tiene que fingir ser de un modo que ella detesta para no descubrirse como Superman; y como Superman mantendrá siempre una relación sentimental con la reportera sin revelarle el secreto de su identidad.
La historia clásica contenida en este recopilatorio, originalmente publicada en el Action Comics #484 en junio de 1978, fue escrita por Cary Bates y dibujada por el legendario Curt Swan y Joe Giella. En ella se nos muestra el clímax de esa historia de amor que se esbozara en el Action Comics #1, con un desenlace perfecto a la par que curioso. Lois se enamora finalmente de Clark, pero de un Clark que ha cambiado, que reúne ahora más cualidades de Superman que de sí mismo: es valeroso, audaz, comienza una cruzada contra el hampa… Todo esto hará que Lois acepte su invitación de salir y que entre ellos surja la chispa que no habría saltado por el pobre y apocado reportero. No obstante, Lois acabará conociendo la verdad y convirtiéndose, aunque de rebote, en la Sra. de Superman, como siempre había soñado. Eso sí, para que esta historia no condicionara las futuras aventuras del personaje, se desarrolló en Tierra-2, uno de los incontables y recurrentes mundos paralelos que existían antes de Crisis en las tierras infinitas. Pese a ser casi idéntica a Tierra-1, en la que se desarrollaban el resto de andanzas de Superman, tenía su propia historia y permitía estas licencias argumentales, al no ser el escenario de la continuidad habitual. Lo triste de esta historia de amor es que terminaría de un modo trágico, al ser Tierra-2 uno de los mundos que desaparecieron en la Crisis en las tierras infinitas, quedándose Superman y Lois confinados en un espacio interdimensional, tras haber visto morir a todo su universo. Superman acabaría perdiendo el juicio al morir también su esposa muchos años después, y decidiría que tenía que recuperar su mundo y su vida. De este modo acabaría convirtiéndose en uno de los ejes de la posterior Crisis Infinita, cuyos acontecimientos aún están sacudiendo el Universo DC con la última parte de la trilogía de las crisis, Crisis Final, que se publica actualmente en los Estados Unidos.
Desde el principio, casar a Lois y Superman fue uno de los alicientes que tenían las historias clásicas. Pero claro, para estos acontecimientos se debía recurrir a fantasías y sueños de los protagonistas o, ya algunos años más tarde, a las tierras paralelas o las historias imaginarias. Una buena muestra es la aventura publicada en mayo de 1943 en el Action Comics #60, Lois Lane, Superwoman (incluida en Los Archivos de Superman número 4, de Planeta DeAgostini) En ella, de la mano de Jerry Siegel, John Sikela y Ed Dobrotka, Lois deliraba con tener superpoderes y casarse con Superman, después de sufrir un tremendo golpe en la cabeza. La serie televisiva Las aventuras de Superman (1952-1958) repetiría un argumento similar en uno de los episodios más recordados, titulado precisamente La boda de Superman, y que se emitió el 12 de mayo de 1956. Obsesionada con las historias de novela rosa, Lois (Noel Neil) se queda dormida y sueña que acaba casándose con Superman (George Reeves). ¡Cuál no será su decepción al despertarse!
Y coincidiendo con la publicación original en los USA de La Boda de Superman, se pudo ver nada menos que la boda televisada. La serie Lois y Clark, las nuevas aventuras de Superman, celebraba el enlace de la pareja de intrépidos periodistas en el tercer episodio de la cuarta temporada, emitido el 6 de octubre de 1996. Después de no pocos problemas e incluso con tensión hasta el último momento, Lois Lane (Teri Hatcher) y Clark Kent (Dean Cain) contraían matrimonio en un episodio que se emitía casi simultáneamente a la aparición del cómic en el que se celebraba la “auténtica” boda. Esta vez no fue un sueño, ni una alucinación, ni un mundo alternativo: Lois y Clark se casaban en la ficción televisiva y en la continuidad real del cómic, poniendo así el broche de oro a 58 años de noviazgo, con momentos para el recuerdo como el compromiso por parte de los dos de compartir su vida juntos (originalmente en el Superman #50, de diciembre de 1990, que se vio en el número 40 del Coleccionable Las aventuras de Superman), o la confesión de Clark a Lois de su identidad secreta de Superman (Action Comics #661, febrero 1991). Como curiosidad, a su boda en el cómic acudieron como invitados, aparte de los personajes más habituales de su entorno, todos los miembros del equipo de DC Comics de aquellos momentos. En el precioso tríptico que culmina la ceremonia, puedes encontrar entre los asistentes a dibujantes, guionistas y hasta familiares de los mismos: Dan Jurgens, John Byrne, Stuart Immonen, Jerry Ordway, Louise Simonson, Jon Bogdanove, Mike Carlin, Paul Levitz, Roger Stern, e incluso Joe Shuster son algunos de los rostros que reconoceremos. Y, quien oficia la boda como sacerdote, no es otro que Jerry Siegel. Todo un detalle, que les casara la misma persona que los ideara sesenta años atrás.
Si vivieron felices para siempre, eso es algo que ya hemos podido ver en muchas aventuras posteriores y que continuamos viendo hoy en día en todas las colecciones del hombre de acero. Pero lo que les deparó el futuro inmediato y lo que les deparará de hoy en adelante, no es lo que nos ocupa. De momento, y por lo que aquí respecta… ¡que vivan los novios!

Javier Olivares Tolosa


CONTRAPORTADA

Si crees que la expresión “boda del siglo” no es más que un eufemismo, espera y verás. Muchos de los mejores guionistas y dibujantes de la historia del Hombre de Acero se convirtieron en padrinos de excepción de este esperado enlace. Un enlace que ponía punto y seguido al romance más largo del noveno arte, después de casi sesenta años de que Lois Lane y Clark Kent se conocieran.
Acompaña a los novios en el difícil camino hasta el altar. Siéntate en primera fila en la Catedral de Metropolis para escuchar el “sí, quiero”. Y viaja a Hawai con los recién casados para vivir una aventura incluso en la luna de miel.
Este es el día en que Superman se casa. Y estás invitado.

5 de febrero de 2009

BIZARRO COMICS

Publicado en la web de Planeta DeAgostini Cómics y relacionado con el lanzamiento del volumen Bizarro Comics (Febrero 2009), del que también fui el traductor.

BIZARRO COMICS: TODO ES POSIBLE

Los mejores dibujantes del mundo de la animación y el cómic independiente prestaron sus lápices y sus ideas para elaborar esta antología, que en los USA se publicó en dos volúmenes independientes, Bizarro Comics (2001) y Bizarro World (2005). Si bien Bizarro World se trata de una recopilación sin más de historias alternativas, para Bizarro Comics se creó una historia central como pretexto, como habréis visto, en la que dos personajes habituales de las páginas del hombre de acero se unían en un hilarante equipo para combatir a un no menos absurdo (aunque peligroso, para qué negarlo) villano.
Bizarro aparecía por primera vez en Superboy #68 de 1958, como un duplicado imperfecto de Superboy, y su versión de Superman aparecía poco menos de un año más tarde, en el Action Comics #254 de 1959. En su época clásica, el personaje aparecía por culpa de un rayo duplicador creado, cómo no, por Lex Luthor. Y también sería Lex Luthor quien lo crearía por accidente en la versión redefinida por John Byrne en 1986, en esta ocasión intentando clonar a Superman, y obteniendo como resultado a la imperfecta criatura que conocemos, con poderes opuestos, lógica absurda y hablar inverso. Actualmente Bizarro dispone incluso de un planeta cuadrado a su disposición, en el que vive como único superhéroe entre duplicados bizarros de los habitantes de Metropolis, todo esto plasmado a la perfección por el tétrico estilo del artista Eric Powell en la saga Fuga de Mundo Bizarro, publicada en Superman Volumen 2.
Mxyzptlk es un personaje mucho más complejo. Procede de la 5ª dimensión, con lo que en nuestro mundo sus poderes mágicos y conocimientos tecnológicos son casi ilimitados. De naturaleza bromista y aspecto extravagante, casi siempre caracterizado como un duendecillo con bombín y ridícula vestimenta, Mxy representa para Superman más un estorbo que una auténtica amenaza. Desde su primera aparición allá por el año 1944, en Superman #30, este travieso personaje disfruta haciéndole a Superman la vida imposible cada 90 días, momento en el que aparece en La Tierra para sembrar el caos más disparatado. La única manera de derrotarle y devolverle a su dimensión, es que el hombre de acero logre hacerle decir su propio nombre al revés, cosa que siempre se las ingenia para conseguir. Y así se obtiene un nuevo período de tranquilidad de otros 90 días.
Pero no nos engañemos: el poder casi divino que ostenta Mxy también ha causado auténticos estragos, mucho más allá de simples bromas pesadas. En la saga Emperador Joker vimos como el archienemigo de Batman reconstruía a su antojo todo el universo, tras haber sido dotado de los poderes de Mxyzptlk. Las consecuencias fueron desastrosas, con Superman encerrado en Arkham, Bizarro como único héroe de La Tierra, y Batman torturado cada noche hasta la muerte en un ciclo sin fin. Incluso mucho después de que se solucionara esta crisis, los vestigios del poder de Mxyzptlk que aún quedaban en el Joker, desencadenarían nuevos problemas que pudimos leer en la saga de Los Máximos, dentro de la colección Superman/Batman Volumen 2.
Y es que las posibilidades argumentales de este personaje son ilimitadas, y por esta razón el guionista Alan Moore lo eligió como pilar central de todas las desgracias que le ocurrían a Superman en la que sería su última aventura pre Crisis en las tierras infinitas, la historia imaginaria ¿Qué le pasó al hombre del mañana?, incluida en el recopilatorio Superman: las historias de Alan Moore. En esta aventura, para muchos la mejor de Superman jamás escrita, el duendecillo abandonaba su carácter travieso y burlón, y se mostraba como un ser de auténtica maldad, revelando un cambio de actitud que se producía en él cada 2000 años para no caer en el aburrimiento. Las consecuencias de esta transformación serían trágicas para el hombre de acero y sus allegados.
Así que, aunque en este volumen estos dos personajes nos hayan hecho pasar un rato divertido, no olvidemos que ni Mxy ni Bizarro deben ser tomados a risa… excepto en Bizarro Comics, donde todo vale.

Javier Olivares Tolosa

5 de enero de 2009

SUPERMAN VOL. 2 NÚM. 20

Publicado en Superman/Batman Vol. 2 núm. 19 (Enero 2009)

ANTERIORMENTE EN SUPERMAN

Lana Lang, ahora presidenta de Lexcorp, es secuestrada en su oficina por un insecto gigante. Tras la pista del robo de unos productos químicos, Superman es atacado por insectos obreros y descubre que tienen base en la luna, donde retienen a Lana, que ha sido elegida como nuevo cuerpo de la Reina Insecto, líder de una civilización similar a la de las abejas y engañada por Luthor. Superman caerá vencido por la Reina al intentar salvar a Lana, mientras que en Metropolis Chris hace explotar el apartamento de Lois y Clark por culpa del reloj de sol rojo.

EL HIJO DE SUPERMAN

De la imaginación de Geoff Johns y Richard Donner surgió para las páginas de Action Comics un personaje que se ha convertido en el eje central de la saga Último Hijo. Un niño engendrado por padres kryptonianos. Un niño al que, después de maltratarle durante años, sus progenitores han utilizado para escapar del presidio dimensional descubierto en su día por Jor-El, el padre biológico de Superman. Y es que el pobre chiquillo proviene de una familia con una larga tradición violenta: es el hijo del General Zod y Ursa, el antaño líder militar de Krypton transformado después en villano y su fiel y despiadada lugarteniente. Así pues, técnicamente hablando y como indica el título de la historia, él es el último hijo… si bien no de Krypton, sí de unos kryptonianos.
El nombre que le impusieron sus horribles padres fue Lor-Zod, pero tras su llegada a la Tierra y que Lois y Clark decidieran hacerse cargo de él, le crearon la nueva identidad de Christopher Kent (en un clarísimo homenaje de Richard Donner a Christopher Reeve). De este modo, la pareja de reporteros tendría la oportunidad de probarse como padres, con la dificultad añadida de cuidar de un niño que posee todos los poderes de Superman. A fin de que Christopher pudiera llevar una vida más normal, su nuevo padre adoptivo pediría la ayuda de Batman para diseñar un pequeño dispositivo que emitiera radiación de sol rojo, y que pudiera instalarse en un reloj que Chris llevaría siempre puesto (y cuyos “explosivos” efectos secundarios ya pudimos ver el mes pasado). De este modo, Chris ha podido disfrutar de una estancia placentera y humana en nuestro planeta, arropado por los mejores padres que un niño podría desear, conociendo a los más emblemáticos personajes del universo DC y recibiendo por fin el calor de una familia.
Y si estas palabras suenan a despedida es porque -aunque no vamos a revelar detalles- resulta evidente que la continuidad actual del hombre de acero acoge con dificultad que sea padre de forma duradera. Precisamente la existencia de un hijo de Superman y Lois (biológico, en este caso) en Superman Returns , fue uno de los puntos más criticados de la película de Bryan Singer; y es que la paternidad parece cerrar un círculo que, al menos de momento, necesita seguir abierto.
La incorporación de Christopher Kent ha permitido que atisbemos lo complicada que resulta la paternidad para Lois y Clark, y dejará, sin lugar a dudas, una profunda huella en Superman. En cualquier caso, Christopher Kent aún no ha dicho su última palabra y en un par de meses, con la conclusión de Último Hijo, nos demostrará que, aunque sea el hijo del General Zod, es de Superman de quien más cosas ha aprendido.

Javier Olivares Tolosa

5 de diciembre de 2008

SUPERMAN VOL. 2 NÚM. 19

Publicado en Superman Vol. 2 núm. 19 (Diciembre 2008)

ANTERIORMENTE EN SUPERMAN

Superman acaba de regresar del siglo XXXI tras una de las mayores aventuras de su vida. En ese desolador futuro, Tierra-Man y su Liga de la Justicia de la Tierra habían creado un mundo xenófobo y totalitario basado en mentiras sobre un supuesto origen humano de Superman y sobre su persecución a los alienígenas. El hombre de acero y sus amigos de la adolescencia, la Legión de Superhéroes, fueron perseguidos por Tierra-Man y su Liga de la Justicia de la Tierra, pero lograron derrotarlos y restablecer el orden y la verdad en el futuro.

MUCHO MÁS QUE AMIGA

La primera aparición de Lana Lang se remonta al número 10 de Superboy, en septiembre-octubre de 1950, en una historia con un título más que obvio: The girl in Superboy’s life. Obviamente aquel personaje femenino, que continuaba con la célebre tradición de los nombres con doble “L”, fue creado como una contrapartida de Lois Lane adaptada a las aventuras juveniles de Superboy. De hecho, del mismo modo que Lois se esforzaba por confirmar sus sospechas sobre la doble identidad de Clark y Superman, Lana hacía lo mismo con Clark y Superboy. Incluso conseguiría un puesto como reportera en el Daily Planet, que más tarde cambiaría por uno como reportera de la WGBS, todo ello compaginado con sus esfuerzos por enamorar a Superboy y, más tarde compitiendo con Lois, a Superman.
Tras la revisión del personaje en 1986, John Byrne convirtió a Lana en un personaje más relevante y también un poco más amargo. Clark y Lana eran la pareja de moda de Smallville, el mejor jugador de fútbol y la animadora, hasta que el joven decidió que sus poderes obedecían a un fin más importante que ganar partidos. Clark le enseñó de lo que era capaz y ella aceptó estoicamente no poder retenerlo, aunque nunca dejaría de quererlo en secreto. Pero saber que Clark era el misterioso Superman que apareció en Metropolis traería a la joven no pocos problemas, hasta el punto de que Lex Luthor la mandó secuestrar y torturar para intentar descubrir la conexión entre ella y el hombre de acero. Lana demostraría a su amigo que su secreto estaba a salvo con ella.
Más tarde acabaría casándose con Pete Ross, otro de sus mejores amigos de la infancia, y teniendo un hijo al que llamarían Clark. Pero su difícil relación se complicaría aún más cuando Pete decidió comenzar una carrera política que le llevaría a convertirse en el vicepresidente de los EEUU bajo el mandato de Lex Luthor, asumiendo la presidencia cuando Lex fue destituido tras los hechos ocurridos en los primeros números de Superman/Batman Volumen 1. El matrimonio Ross no soportó tanta tensión y acabó rompiéndose definitivamente. Del mismo modo que también hubo tensión cuando, durante su separación, Lana pareció querer reconquistar a un Clark ya casado (tras los hechos del especial La Boda de Superman, de Planeta DeAgostini), situación que él tuvo que cortar de raíz.
Decidida a empezar una nueva vida, Lana asumió la presidencia de LuthorCorp, dispuesta a demostrar que no era solo una mujer a la sombra de un hombre. Esta historia es un gran ejemplo de que la mejor amiga de Superman también tiene algo de “súper”.

Javier Olivares Tolosa

29 de noviembre de 2008

BATS #5

Publicado en el fanzine Bats #5 (Noviembre 2008), del Club Batman, para conmemorar el 70 aniversario de Superman.

SUPERMAN: DE SU ORIGEN A LA EDAD DE PLATA

Cuando un personaje tan mítico como el de Superman logra mantenerse arriba, arriba, en el cielo durante 70 años, es evidente que no puede ser idéntico a cuando comenzó. Desde finales de los años 30 hasta hoy, decir que el mundo ha cambiado considerablemente sería un mero eufemismo. El noveno arte se ha convertido en una industria poderosísima, y actualmente incluso en la principal fuente de inspiración de otras dos industrias que se retroalimentan: la cinematográfica y la del videojuego. Quién les iba a decir a Siegel y Shuster en 1938 que lo que estaban creando era el padre de todo un género al que ellos enseñaron a andar… y a volar: el cómic de superhéroes.
A grandes rasgos, los primeros 15 años de historia de Superman, entre 1938 y principios de los 50, sirvieron para que el personaje adquiriera el estatus de icono que aún ostenta hoy en día. Su popularidad creció hasta el punto de saltar de las páginas de Action Comics, la colección que lo vio nacer, a otra colección propia, Superman, y otra más, World’s Finest, en la que sus aventuras se desarrollaban junto a las del otro gran icono del género: Batman (y su inseparable Robin, por supuesto). No contento con eso, el hombre de acero también se adueñó de los otros medios de comunicación, como los periódicos, en los que sus aventuras protagonizaron tiras diarias y dominicales durante nada menos que 27 años, entre 1939 y 1966; la radio, con el serial Las Aventuras de Superman, que se emitió desde 1942 a 1951; el cine, con los 17 cortometrajes animados de los hermanos Fleischer, entre 1941 y 1943 y los seriales matinales Superman (1948) y Atom Man VS. Superman (1950), que presentaron al primer Superman cinematográfico de carne y hueso, Kirk Alyn; e incluso la literatura “seria”, con la publicación de la primera y más mítica novela del personaje, que influyó decisivamente en su historia: Las Aventuras de Superman, de George F. Lowther, en 1942. Un palmarés impresionante para un personaje que prácticamente acababa de despegar. Y literalmente, porque aunque hoy en día pueda resultar curioso, Superman tardó años en ser representado en vuelo, ya que solo se decía que podía “saltar por encima de los más altos edificios”.
Era indiscutible que la DC Comics, por aquel entonces llamada National Periodical Publications, encontró a su rey Midas en aquel pintoresco personaje vestido con colores primarios. El éxito de Superman propició una explosión de personajes que, en mayor o menor medida, se inspiraban en su fórmula: las dobles identidades, los coloridos uniformes ajustados, las capas y los poderes más allá de lo imaginable, fueron la tónica general de los años 40. Fue la Edad de Oro del cómic.
Pero de entre los cientos de superhéroes que eclosionarían en la Edad de Oro, pocos serían los que iban a sobrevivir. El género estaba sobresaturado, y la mayoría de personajes eran muy similares, todos cortados por el mismo patrón que había establecido Superman. Él, en cambio, logró soportar la decadencia de los años 40 y 50 y continuó protagonizando historias, bajo la supervisión, eso sí, de la Comics Code Authority, el organismo de censura oficial de los comics norteamericanos. Y es que en 1954, el eminente psiquiatra Frederic Wertham publicaba su libro Seduction of the Innocent, en el que describía al cómic como una lectura perniciosa, violenta y propagadora de violencia y en ningún caso recomendable a niños y jóvenes. Incluso catalogaba a Batman y Robin y a Wonder Woman como homosexuales, a los primeros por su convivencia en pareja y a la segunda por su extremada fuerza, independencia y carácter. Aterrado por aquellas palabras, en las que a los cómics se los consideraba poco menos que manuales de delincuencia juvenil, el Senado de los Estados Unidos decidió tomar cartas en el asunto y “suavizar” los guiones, lo cual tuvo un impacto terrible en la calidad de las historias, que se volvieron más infantiles, más ridículas, y perdieron mucho interés en un momento en el que, tras la Segunda Guerra Mundial, el interés por el cómic de superhéroes ya había decaído en beneficio del género en alza: el cómic de terror.
Pero tras esa época difícil, volvería un renacer. A finales de los años 50, y normalmente asociada con la publicación de Showcase #4 (octubre de 1956), en el que aparecía el Flash Barry Allen por primera vez, comenzaba una nueva época de esplendor que duraría hasta principios de los 70. Sería la llamada Edad de Plata del cómic. En este período se darían las primeras apariciones de la Liga de la Justicia (The Brave and the Bold #28 (febrero/marzo de 1960) y la Legión de Superhéroes (en un inolvidable encuentro con Superboy en el número #247 de su colección). También comenzaría a desarrollarse el concepto de la “saga”, puesto que hasta el momento las historias eran, por lo general, autoconclusivas, pero en esta etapa comenzaron a desarrollarse historias que continuaban varios números. Y pudieron verse los primeros esbozos de lo que sería el multiverso DC, con sus tierras paralelas en las cuales había sitio para infinidad de versiones de los mismos héroes, incluyendo sus versiones originales, las de la Edad de Oro, que vivían en el mundo conocido como Tierra-2. En esta Tierra-2, Superman no era exactamente como lo conocemos; nos encontramos con un Superman más mayor, canoso y con su traje más clásico (que podemos distinguir por el escudo y la capa más corta). Además, en Tierra-2 Superman está felizmente casado con Lois Lane, y es también el redactor jefe del diario en el que trabajan ambos, que se llama Daily Star en recuerdo del primer nombre que se le dio en el cómic, y que sería cambiado a Daily Planet en el Action Comics #23 sin ninguna razón. En este mundo idílico, Supergirl también es distinta, llega a la Tierra años después que su primo ya como una mujer, y se hará llamar Power Girl. Posteriormente formaría parte de la Sociedad de la Justicia de América, el primer grupo de superhéroes de la historia y predecesores directos de la JLA. A quienes estéis familiarizados con la actual marcha del Universo DC, estos personajes os sonarán e incluso reconoceréis a este Superman de Tierra-2 como uno de los responsables de la llamada Crisis Infinita. Pero eso sería otra historia…
En lo que atañe a nuestro querido hombre de acero, este período le trajo importantes cambios. Por supuesto, no podemos hablar de la Edad de Plata sin destacar al artista que definiría el aspecto del Superman de toda aquella época: Curt Swan, el dibujante que más años ha dado forma al personaje, desde su entrada en 1953 hasta su última aparición regular en 1985. A la Edad de Plata, y a los lápices de Swan (amén de guionistas como Otto Binder, Jim Shooter, Edmond Hamilton, Robert Bernstein o el propio Jerry Siegel), le debemos también el inicio de colecciones como Superman’s Pal Jimmy Olsen (septiembre/octubre de 1954), o del mismo período también es Superman’s Girlfriend Lois Lane (marzo de 1958), siendo responsable de esta última Kurt Schaffenberger. Recordemos también que esta época es cuando se escribieron más cantidad de historias con situaciones disparatadas y rocambolescas, bien fuera por asuntos mágicos, o las más de las veces motivadas por la exposición a las diversas kryptonitas de la época. La hubo verde, roja, dorada, azul y blanca, e incluso se inventó la plateada para una historia en la que se hacía creer a Superman que había aparecido un nuevo tipo de kryptonita que, finalmente, resultaba ser una estatua de plata que le regalaban sus amigos (Superman’s Pal Jimmy Olsen #70, de 1963).
Este nuevo período también exigió una primera remodelación del hombre de acero. Paulatinamente se le había ido otorgando tantos superpoderes que ya nada representaba para él un desafío, y parecía más un dios que un héroe (otra de las razones de que su publicación fuera prohibida en la España franquista). En enero de 1971 se publicaba el número 233 de Superman, con el que el guionista Denny O’Neil comenzaba una historia en 9 entregas en la que al personaje se le restarían muchos de sus poderes más pintorescos, a fin de humanizarlo y hacerlo más accesible. Desapareció la kryptonita, Clark Kent cambió de medio de comunicación, pasando de reportero del Daily Planet a presentador de noticias de la WGBS, y en definitiva, Superman quedó con sus poderes más clásicos y algo más vulnerable sin dejar, por supuesto, de ser súper. De todas maneras los 70 no serían la mejor de las épocas para Superman. La Edad de Plata llegó a su fin, y volvimos a encontrarnos con unos años en los que las historias fueron bastante planas, hasta que llegó 1985 y todo cambió.
Pero eso sería otra historia.

Javier Olivares Tolosa

12 de noviembre de 2008

SUPERMAN VOL. 2 NÚM. 18

Publicado en Superman Vol. 2 núm. 18 (Noviembre 2008), momento en el que me incorporé de forma regular a la colección mensual en grapa de Superman.

ANTERIORMENTE EN SUPERMAN

En el siglo XXXI, la Tierra es un estado policial dominado por la Liga de la Justicia de la Tierra, liderada por el perturbado Tierra-Man y amparado en la creencia de que Superman fue un terrícola. Los alienígenas son perseguidos, y la Legión de Superhéroes, fugitivos. Mientras el planeta entero se prepara para una inminente guerra, Superman, sin sus poderes bajo el nuevo sol rojo de la Tierra, pero junto a sus fieles amigos legionarios, se dirige a la batalla definitiva contra Tierra-Man que decidirá el destino del mundo.

Y ESTO SOLO HA SIDO EL PRINCIPIO

Llega a su fin el que ya es considerado por muchos como el mejor arco argumental de Superman de los últimos años. Geoff Johns ha devuelto a la Legión de Superhéroes a todo su esplendor, concediendo a este legendario grupo un más que merecido homenaje en una historia en la que, de paso, hemos conocido un poco mejor otra parte del pasado del hombre de acero: su difícil juventud tratando de adaptarse a sus poderes, a su entorno, y al mundo. Como hemos visto, el papel que jugaron sus amigos legionarios fue importantísimo para forjar la personalidad de Superman.
Por otro lado, si hay algo que ha destacado a simple vista en esta historia es el trabajo de Gary Frank a los lápices, para quien todo elogio sería un mero eufemismo. En muchas de sus viñetas hemos podido ver a Superman con un aspecto claramente inspirado en el Superman de carne y hueso más conocido y querido: Christopher Reeve. Y su dibujo realista, detallado y perfeccionista, ha dotado a la historia de una personalidad propia. Sin Gary Frank al dibujo, la sensacional aventura de Superman y la Legión de Superhéroes no hubiera alcanzado unas cotas tan altas.
Y con nuevo equipo creativo encabezado por Kurt Busiek y Peter Vale, el mes que viene arrancará una historia en tres partes en la que Superman se enfrentará a una amenaza alienígena que pondrá en peligro a uno de sus seres más queridos: su eterna amiga (y enamorada) de la infancia, Lana Lang, ahora la presidenta de una LuthorCorp en decadencia tras los crímenes de su fundador, Lex Luthor. Lana no solo tendrá que tratar de levantar la empresa y limpiar su imagen, sino que se convertirá en el principal objetivo del villano de la historia.
Pero si eres uno de los que va echar de menos al tándem Johns-Busiek, no te preocupes. Ante la evidencia que ha supuesto la asombrosa calidad de la historia que concluye en este número, su regreso solo será cuestión de tiempo. En unos meses comenzará un nuevo arco argumental del que no vamos a desvelar nada de momento, pero podemos asegurar que es, cuanto menos, tan bueno como la historia de Superman y la Legión, y que servirá además de nexo con lo que está llamado a ser el evento más importante para Superman en 2009. Una saga que se desarrollará durante 9 meses y que afectará a todas sus colecciones, en la que Superman hará frente a una situación asombrosa que afectará a toda la Tierra. Algo que siempre ha estado presente en la mitología del hombre de acero dará un giro inesperado. ¿Que de qué se trata? Tendrás que seguir atento a estas páginas.

Javier Olivares Tolosa

8 de noviembre de 2008

SUPERMAN: PRESIDENTE LUTHOR

Publicado en el tomo recopilatorio Superman: Presidente Luthor (Noviembre 2008)

LEX LUTHOR: DE CIENTÍFICO LOCO A PRESIDENTE DE LOS EEUU

Desde que el Hombre de Acero apareciera en Metropolis y se convirtiera por pleno derecho en el héroe del pueblo, Lex Luthor pasó a ocupar un segundo puesto con el que jamás estaría conforme. Aquella era su ciudad. ¿Qué hacía aquel alienígena robándole el protagonismo? ¿Cómo se atrevía a despojarlo, aún sin pretenderlo, del orgullo de ser el hombre más poderoso de Metropolis?
Desde que apareciera en 1940 en el número 23 de Action Comics –recogido dentro de Los archivos de Superman Volumen 2- como un criminal de privilegiado intelecto científico y roja cabellera, la némesis del Hombre del Mañana ha evolucionado a la par que su adversario. Su estatus de científico loco y genio malhechor se mantuvo durante toda la época clásica. Luthor no cejaba en su empeño por matar a Superman –lo cual solo lograría en una historia imaginaria de 1961, publicada en Superman #149-, para lo cual construía toda clase de ingenios, entre los cuales destacó la pistola de rayos de kryptonita o su característica armadura de combate verde y morada. La misma armadura que volvería a vestir en la saga Enemigos públicos, dentro de la colección Superman/Batman Volumen 1 y que, pese a haber sido publicada con anterioridad, continuaba tras lo que vemos ahora en Presidente Lex. Aquel sería el fin de la etapa de Lex Luthor en la Casa Blanca y su transformación definitiva de villano en las sombras a supervillano en toda regla, devolviendo al personaje parte de su maldad –y de su aspecto- más clásica.
Pero el Luthor que llegaría a ocupar el despacho oval no podía ser un inventor megalómano con ansias de dominar el mundo. El clásico científico loco, enemigo recurrente de innumerables héroes de la Edad de Oro y que popularizó tanto el cómic como el serial cinematográfico, debía ser sustituido para el público de los noventa por un nuevo villano más complejo y desarrollado. Tras la Crisis en las tierras infinitas el guionista y dibujante John Byrne partió de cero con Superman, y uno de los principales y más acertados cambios repercutiría sobre su antagonista. Así, en su miniserie Man of Steel, que pudimos ver en el Coleccionable Las Aventuras de Superman, Byrne reinventaba a Luthor como un empresario multimillonario y filántropo que jamás mostraba al mundo su cara oculta: la del joven humilde cuya fortuna se sostenía sobre los cadáveres de sus enemigos, y que incluso se cimentaba sobre el de sus propios padres, como se explicó en la brillante Lex Luthor: biografía no autorizada, de James D. Hundnall y Eduardo Barreto. Alguien que no dudaría en utilizar todos los medios a su alcance para acabar con quien le hiciera sombra. Alguien que hasta vendió a su propia hija a Brainiac 13 para obtener de nuevo el control de Metropolis. Alguien que, en este volumen, se convierte en el hombre más poderoso del planeta.

Javier Olivares Tolosa