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11 de marzo de 2008

SUPERMAN/BATMAN VOL.2 NÚM. 7

Publicado en Superman/Batman Vol. 2 núm. 7 (Marzo 2008)

LOS MEJORES DEL MUNDO

Esta aventura que acabáis de leer es un buen ejemplo de lo divertidas que resultan las historias imaginarias, en las que vemos a los personajes en situaciones que no afectan a la continuidad de sus series regulares. Joe Kelly, junto a un buen plantel de artistas, nos ha presentado aquí una versión diferente de como se conocieron Clark Kent y Bruce Wayne y descubrieron sus mutuas identidades secretas. Pero, ¿cómo ocurrió esto en realidad? ¿Cuándo se conocieron y se unieron en equipo el Hombre de Acero y el Caballero Oscuro?
Retrocedamos en el tiempo. En 1938, después de no pocas penurias para conseguir vender su creación, dos jóvenes de Cleveland, Jerry Siegel y Joe Shuster, veían su personaje publicado en una revista juvenil. Superman veía así la luz el 8 de junio de aquel año en el número 1 de Action Comics, revista publicada en aquellos momentos por la editorial conocida como Nacional Periodical Publications, Inc. (la actual DC Comics). Inmediatamente, y contra todo pronóstico, Superman, un alienígena venido de otro planeta en el que todos los habitantes eran superpoderosos y su evolución miles de años por encima de la humana, fue un éxito arrollador. La gente exigía más historias del Hombre de Acero, que en aquéllos primeros números era un justiciero fuera de la ley que luchaba contra los criminales, normalmente amparado en la noche, y con violencia. No se cortaba en pegarles, lanzarlos por los aires e intimidarlos, y hacía alarde de su fuerza y de sus poderes, a los que por aquel entonces se trataba de dar una explicación basada en la “liviana gravedad de La Tierra” comparada con la de su planeta natal, Krypton, y a la súper evolución de la raza kryptoniana.
Así pasó 1938, con el Hombre de Acero ganando popularidad y convirtiéndose en el personaje estrella de Action Comics. El público pedía más personajes como Superman, y se decidió crear uno que incluso compitiera con él en el mercado. Así, en 1939, Bob Kane sugirió una historieta con un nuevo personaje de su invención, Batman, un vigilante enmascarado que luchaba contra el crimen tras presenciar el asesinato de sus padres. En un principio, el Batman concebido originalmente por Kane no era como el que se acabó publicando, sino un personaje más similar a un hombre pájaro, y de hecho fue llamado Birdman. Fue el guionista Bill Finger quien le propuso los cambios estéticos y de nombre hasta dejar a lo que sería el Hombre Murciélago. Batman aparece por primera vez en los quioscos en mayo de 1939, en el número 27 de Detective Comics, con un guión de Bill Finger y dibujo de Bob Kane. Es curioso que solo conozcamos a Kane como creador del personaje, sin atribuirle el mérito que le corresponde a Bill Finger… Pero Kane tuvo olfato y negoció por su cuenta con la National para que siempre apareciera su nombre como creador único del personaje, aún a costa de no obtener beneficio económico en aquel momento.
De este modo, en 1939 la National Periodical Publications se encontraba publicando a los dos personajes más populares de los comic-books en Estados Unidos. Superman, un alienígena que lucha por los oprimidos y contra los maleantes y corruptos; y Batman, un justiciero de la noche que combate el crimen motivado por una vendetta personal tras el asesinato de sus padres. No es de extrañar que los dos estandartes de la editorial acabaran uniendo sus fuerzas de un momento a otro, por supuesto con un objetivo puramente económico por parte de la National. En verano de 1939 apareció el título New York World’s Fair Comics, promocionado además en la Expo de Nueva York de ese año, y que incluía en su interior una aventura de Superman. El año siguiente se publicaría otro cuaderno con el mismo título, que en su interior contenía una aventura de Superman y otra de Batman, ambas reproducciones de historias publicadas anteriormente en Action y Detective Comics, respectivamente. Pero este ejemplar sienta el precedente de ser el primer cómic en el que Superman y Batman comparten cabecera. A partir de 1941, con el número 1 de World’s Best Comics, Superman y Batman comparten portada, y en el 2 la colección cambió de nombre a World’s Finest Comics.
Los lectores veían en estos cómics (impresionantes con sus tapas de cartulina y sus 100 páginas), a sus dos héroes favoritos reunidos, aunque, insisto, sus aventuras en el interior del cómic iban por separado, solo aparecían juntos en la portada de cada ejemplar. Pronto (tras 17 números publicados) la calidad de la edición bajó por motivos económicos, pasando las portadas a ser de papel corriente y disminuyendo el número de páginas hasta 68. Y así transcurrió la colección hasta llegar a 1952, donde se realizó un cambio de rumbo.
A esas alturas, Superman y Batman llevaban 11 años compartiendo un mismo título, pero… no se conocían. La editorial nunca los había unido en una misma aventura. Ambos personajes habían evolucionado. En plena Edad de Oro del cómic, Superman era ahora un ser con habilidades increíbles, que vuela, posee todo tipo de poderes ópticos, sentidos súper desarrollados y un intelecto superior, además de su invulnerabilidad y muchos más. Batman ya era un detective sin igual, con un arsenal de artilugios a su disposición creados por él mismo, y un compañero de aventuras: Robin (Dick Grayson), un muchacho que le ayudaba en su lucha contra el crimen con una motivación similar a la de Batman, el asesinato de su familia. Y llegó el momento de que formaran equipo.
Esta primera historia de Superman y Batman (y Robin, no lo olvidemos), ocurrió en el Superman #76 de julio - agosto de 1952, con portada de Win Mortimer, guión de Ed Hamilton, y dibujo de Curt Swan entintado por John Fischetti. En esta historia Bruce Wayne y Clark Kent coinciden en un crucero, y durante la travesía hay un incendio. Aprovechando la oscuridad del camarote que comparten, ambos se cambian a sus uniformes de superhéroe, con tan mala suerte que un foco ilumina casualmente la habitación permitiendo que los dos vean quiénes son en realidad. En ese momento, Superman y Batman prometen guardar el secreto de la identidad del otro y ayudarse en el futuro si fuera necesario. Ni que decir tiene que el ejemplar que acabáis de leer es un clarísimo homenaje a aquella primera y mítica aventura.
Con este precedente, en 1954 la colección World’s Finest decide unir a sus dos protagonistas principales en historias conjuntas para abaratar costes. Los ejemplares bajaron drásticamente de 68 a 36 páginas, al unificar a dos de los personajes de la misma bajo un mismo argumento. Porque no hay que olvidar tampoco que la colección no era exclusivamente de Superman y Batman, y que en esos momentos los cuadernos de 36 páginas incluían historias de diferentes personajes. La primera siempre era de Superman y Batman, pero por la serie desfilaron muchos otros como Green Arrow, Tomahawk o Tommy Tomorrow. En el número 71 (julio - agosto de 1954) se publicó la primera historia compartida de Superman y Batman en la colección. Con un guión de Alvin Schwartz, dibujo otra vez de Curt Swan y entintado de Stan Kaye (y la portada también de Win Mortimer), la aventura comienza con dos viñetas recordando cómo Superman y Batman descubrían sus identidades secretas en el número 76 de Superman. Después la historia explicaba como entre Batman y Robin debían ayudar a Superman a confundir a Lois, que había visto cómo se cambiaba de ropa siendo Clark Kent. Finalmente los tres consiguen que la pobre y sufrida Lois piense (otra vez) que Clark Kent no es más que el tímido reportero que pretende ser, y todo gracias a la estrategia de equipo con Batman y Robin. A partir de ese momento, y hasta el final de la colección, World’s Finest siempre dedicaría su portada y una historia conjunta interior a Superman y Batman. La relación entre los dos héroes no es como la que conocéis ahora. Entre ellos había una gran amistad y compañerismo, no la actual tirantez que podemos apreciar ante su diferencia de personalidades y métodos.
Pero todo llega a su fin, y en enero de 1986, en el número 323 de World’s Finest, la portada de Denys Cowan y Dick Giordano hablaba por sí sola: Superman y Batman se despedían mientras en una esquina se podían leer las palabras “THE END”. La historia, escrita por Joey Cavalieri y dibujada por José Delbo con tinta de Alfredo Alcalá, se tituló “Afraid of the Dark”. En ella aparecía como enemigo Nightwolf, que con sus poderes mágicos sumía a la ciudad de Gotham en la oscuridad y derrotaba a Superman, que es vulnerable a la magia. Batman acababa salvando la papeleta y diciéndole a Superman que dejara de entrar en batalla sin pensar. Esta situación abría los ojos a los dos compañeros, que decidían (aunque más bien sería decisión de Batman) que sería mejor continuar sus caminos por separado y cada uno en su territorio: Superman durante el día, Batman como señor de la noche. Se ponía así punto final a 45 años de colección.
Y el motivo para ello no fue otro que Crisis en las tierras infinitas. El universo DC iba a ser redefinido por esta maxisaga y todos sus personajes sufrirían cambios. John Byrne se hacía cargo de Superman y modificaba su origen en la saga Man of Steel (publicada por Planeta DeAgostini Cómics en el Coleccionable Las Aventuras de Superman), adecuándolo a tiempos más modernos y humanizando el personaje para restarle poder y hacerlo más accesible para los lectores. Por su parte, Batman quedó en manos de Frank Miller, que lo devolvió a sus orígenes, como se pudo ver en la saga Batman: Año Uno, en la que se nos ofrecía un nuevo punto de partida para el personaje, ahora más frío y oscuro. John Byrne, en el número 3 de Man of Steel, reunió a estos dos iconos en su primer team-up post-crisis, en una trama en la que se enfrentaban a una ladrona conocida como Urraca. Los diferentes métodos de los dos renovados héroes quedaban patentes, pero ya en aquella primera toma de contacto se daban señales del respeto y admiración que acabarían sintiendo el uno por el otro. De hecho, la relación entre los dos personajes sigue siendo el eje de la actual Superman / Batman, esta colección en la que casi 20 años después del último número de World’s Finest los dos titanes de la historia del cómic vuelven a estar codo con codo.

Javier Olivares Tolosa